Para Estercilia Simanca, escritora wayúu, el río Ranchería es uno de esos lugares. Se trata de un lugar que le remite a su infancia, a su territorio, a su familia y a su memoria. Es el camino que recorrieron sus primeras abuelas siguiendo las nubes del sur y también el agua que, durante su niñez, regaba los cultivos, llenaba las acequias y reunía a mujeres, niños y niñas alrededor del río.
Pero el Ranchería también concentra una historia de despojo y de resistencia. Hoy sus aguas ya no recorren el territorio como antes y a pesar de ello, el vínculo permanece en quienes lo recuerdan, en quienes lo escuchan rugir en la madrugada y en quienes todavía sueñan con volver a abrir su cauce. En “El divorcio de la sirena de los pantanos”, artículo publicado por El Malpensante en la edición 284 - 285 Verde 2026, Estercilia cuenta desde su propia memoria lo que significó crecer junto al Ranchería y cómo cambió la relación de su pueblo con el río desde que ese muro de concreto cerró su cauce.
Te invitamos a leer el artículo completo y a descubrir cómo, desde una vivencia íntima, Estercilia Simanca nos habla de un sentimiento que también es colectivo: el vínculo con el río y el derecho al agua.
Y si quieres seguir recorriendo sus historias, puedes explorar "Los saberes de la gente del río", una serie audiovisual de "El río: territorios posibles", proyecto de la Subgerencia Cultural del Banco de la República, realizado junto con ¿Se lo explico con plastilina? (@seloexplicoconplastilina).
Allí, el Ranchería es uno de los ríos que nos permite acercarnos a los saberes, oficios y formas de relacionarse con el agua que han pasado de generación en generación.
Disponible en: https://www.banrepcultural.org/proyectos/rio
Publicado en @banrepculturalriohacha, @banrepcultural y @revistaelmalpensante el 11 de septiembre de 2026.