Segundo encuentro: recorrido Parque San Lorenzo “Gente finita, cómo los Árboles de la Montaña”
El ciclo de encuentros pretende ser un ejercicio de pensamiento DIVERGENTE/CONVERGENTE, en el que asociemos dos dimensiones diferentes, y de alguna manera las relacionemos para que emerja una reflexión que nos impulse a la construcción de mejores futuros para la ciudad. Por una parte, el siempre vigente llamado a sembrar árboles, que, para la dinámica de la conversación, hará una selección de especies preferentemente nativas, y en algunos casos escasas, pero que en el pasado fueron referentes en nuestro territorio, al punto que muchas de ellas legaron sus nombres a lugares, quebradas, territorios, e incluso bienes inmuebles, pese a lo cual, la mayoría de personas hoy no las reconoce y valora. Y, por otra parte, la referencia a hombres y mujeres que han sido representativos para nuestra sociedad, a partir de su labor, especialmente pedagógica, para que las nuevas generaciones se alimenten de los frutos que estas extraordinarias personas prodigaron en algún campo especial del conocimiento. En principio esta asociación es divergente, en tanto no existe una relación causal o directa entre una temática y otra, sin embargo, la acción convergente puede motivarse en un ejercicio relacional, que se valga cualidades, funciones o anécdotas, que contribuyan a la memoria en uno u otro tema. Por ejemplo: el árbol llamado Caunce (Godoya antioqueniensis), endémico de nuestra región, es poco reconocido por las personas, no así los barrios Caunces y Caunces de Oriente en la comuna 9 de Medellín, donde incluso una quebrada lleva su nombre. ¿Qué puede tener en común este árbol con el poeta Epifanio Mejía, que terminara sus días en el Manicomio del Bermejal, y a quien le debemos el himno antioqueño? Pues bien, por una parte, su finca paterna en Yarumal llevaba el nombre del Caunce, pero más cercano en el espacio, se sabe que asentó el hacha en estas tierras del oriente del Valle de Aburrá, donde según el indio Uribe 1 compuso un poema a su esposa y su hija Emilia que en un aparte dice:
“Las hojas de mi selva
son amarillas
y verdes y rosadas
¡Qué hojas tan lindas
querida mía!
¿Quieres que te haga un lecho
de aquellas hojas?”
Este ciclo busca rescatar especies arbóreas que fueron referentes en el territorio y que hoy son poco reconocidas, al tiempo que rinde homenaje a personajes cuya labor pedagógica y cultural sigue inspirando a nuevas generaciones. A través de esta asociación simbólica, se pretende construir una narrativa que vincule naturaleza, historia, geografía y literatura, impulsando la creación de mejores futuros para la ciudad.
A cargo de: Diego Andrés Ríos Arango, Sociólogo y Magíster en Procesos Urbanos y Ambientales. Diplomaturas en Gerencia de Proyectos Culturales de la Universidad Pontificia Bolivariana, y en Animación Socio cultural con la Escuela de Animación Juvenil, Convenio Medellín – Barcelona Primera Cohorte. Gestor Cultural e Investigador en Memoria y Patrimonio Cultural. Ha coordinado procesos de planeación local en diferentes comunas y corregimientos de la ciudad, y proyectos de participación en ordenamiento territorial y movilización ciudadana.