Alejandro Mancera,<br />
Henry Price.<br />
José Antonio Suárez,<br />
José Alejandro Restrepo,<br />
Edward Mark,<br />
Alfonso Ramírez Fajardo,<br />
Martha Cecilia Posso,<br />
Saúl Sánchez.
Mas allá del aspecto aséptico y cuadriculado que pueda proporcionar a primera vista las salas de un museo, estos espacios alegorizan las páginas de un libro, en las cuales se hallan insertas un discurso que aspira transmitir, mediante recursos narrativos, el compendio de una historia temática, llevada de la mano por un leitmotiv transversal a cada capítulo. El museo, como institución portadora del patrimonio cultural e histórico, proclive a salvaguardar y definir las nociones de identidad de un país, estructura la distribución espacial de las piezas de su colección en el marco de un orden adecuado para sus respectivas salas, a fin de suscitar reflexiones y contemplaciones proclives a espolear el ámbito sensorial y racional de los visitantes. Tanto como lo hiciere un museo de dedicado a las ciencias naturales, o a la historia nacional, o concentrado en abordar alguna disciplina especializada del conocimiento, las salas de cada espacio expositivo adecuan su narrativa al hilo conductor por el cual el curador, el artista o la institución opten en encauzar la experiencia de sus eventuales espectadores.
Conforme a ello, la Colección de Arte del Banco de la República, con el paso de los años, ha ido engrosando, cuantitativa y cualitativamente, su gran acervo material de piezas, a fin de articular el presente con el pasado de la historia del arte en Colombia, al adquirir obras de grandes paradigmas de la creación plástica nacional. No obstante, dentro de esta labor por llenar vacíos del pasado de la sensibilidad artística, también se pone de manifiesto la intención por trascender aquella iniciativa, al contribuir con la escritura del futuro de esta misma historia, al brindarle espacio a la obtención de obras elaboradas por artistas jóvenes, como agentes de sensibilidades, de perspectivas frescas y renovadoras en sus maneras de representar el mundo a su alrededor.
La interacción en sala de las piezas suscita una relación dialógica entre las mismas, donde los niveles de coherencia y verosimilitud se agendan por el emplazamiento especifico de un cuadro al lado, al frente, por encima, o en un nivel inferior en relación a otros soportes o técnicas, ya sea que impliquen la escultura, fotografía, grabado, ensamblaje, collage, etc., siempre teniendo en mente el establecimiento de una interacción entre la pieza misma, que une el eslabón del curador y el artista, con el espectador. Todo esto, se enmarca en la noción que aprehende la faceta polisémica de cada obra, pues con el transcurrir del tiempo, su significado primigenio se va adaptando a la percepción sensorial y física del entorno de sus respectivos públicos. El Banco de la República, a través de esta exposición, pretende acercar al público el acervo de piezas recientemente adquiridas, a fin de entablar una complicidad interpretativa, además de contemplativa, inicial de las mismas con los espectadores, incluyéndolos dentro de un proceso que usualmente se acomete a puertas cerradas entre los equipos curatoriales de la institución, pero que en esta oportunidad se abre a la comunidad.
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Biblioteca Luis Ángel Arango
Calle 11 # 4 - 14 · Bogotá D. C.
Lunes a viernes: 11:00 a. m. a 7:00 p. m.
Domingos: 9:00 a. m. a 4:00 p. m.
Horario extendido los días de concierto:
Miércoles: 11:00 a. m. a 8:00 p. m.
Jueves: 11:00 a. m. a 7:30 p. m.
Teléfono: 601 381 2929
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