Alejandra Díaz. Bogotá, 1961
Álvaro Mcausland Rasch. Barranquilla, Atlántico, 1927-Santa Marta, Magdalena, 2015
El Colectivo Lunamar fue creado en 2006 con el nombre del proyecto Arte y conservación por Alejandra Díaz, licenciada en Artes Plásticas por la Universidad de la Sabana de Bogotá, y Álvaro Mcausland Rasch, químico de la Universidad Nacional de Colombia, con la intención de transmitir, a partir del Arte, el interés por la naturaleza y por el emprendimiento de tareas dirigidas a su cuidado y protección. Su primera exposición la realizaron en la muestra Imagen Regional 6, Biblioteca del Banco de laRepública (Santa Marta, 2006). Participaron en la exposición “Memoria y creación” del Laboratorio Espacios Alternativos, Biblioteca Gabriel García Márquez (Aracataca, 2007), en el 12 Salón Regional de Artistas-Zona Norte (Riohacha, 2008), en el Salón de Arte Religioso Museo de Arte Universidad del Magdalena (Santa Marta, 2009) y en el 41 Salón Nacional de Artistas, Sala Cámara de Comercio de Cali (2009), entre otros eventos. En 2015 presentaron una exposición individual en el Museo Bolivariano de Arte Contemporáneo de la Quinta de San Pedro Alejandrino en Santa Marta como homenaje a Álvaro Mcausland Rasch (q. e. p. d.).
Entrevista de María Isabel Rueda al Colectivo Lunamar
María Isabel Rueda (en adelante MIR): ¿Por qué decidieron usar el dibujo como medio expresivo para la realización de este proyecto que se fundamenta en el arte ambiental?
Colectivo Lunamar (en adelante CL): Deseamos reflejar en el papel las situaciones que observamos. Dibujar, entonces, se convierte en un acto equivalente a pensar y, en algunos casos, tiene la misma intención que escribir o hacer anotaciones. Gracias al dibujo captamos la realidad inmediata como una especie de íntima comunión entre nosotros y las aves que habitan en la desembocadura del río. Recurrimos a la imagen ausente mediante la técnica del papel recortado. La dualidad metafórica que surge por la ausencia de la imagen en el papel y su presencia en la pared, por el efecto de la luz sobre el dibujo recortado, resalta la indiferencia de la sociedad ante el conocimiento consciente de su entorno. En la serie Herbario de la memoria abordamos el tema de la conservación de la naturaleza gracias al dibujo de algunas especies arbóreas que fueron un referente iconográfico.
MIR: Su trabajo, además de ser muy interesante a nivel formal y estético, es también una propuesta interdisciplinaria participativa, ¿cómo es la relación de su obra con el público?
CL: Herbario de la memoria es una instalación de dibujos de árboles talados en los que la textura de la madera y los anillos de crecimiento fueron reemplazados por grafismos referentes a la diversidad de especies que existen en la ciudad. El público podía intervenir un mapa de la ciudad para marcar con chinches el lugar donde había existido un árbol que había sido talado y se podía adjuntar la característica que hacía destacable la relación de ese árbol con su comunidad. El tema de la conservación natural es asumido como una acción pedagógica que contribuye al conocimiento, apreciación y protección del medio ambiente.