Tipo de exposición
Imagen principal Media
Imagen Regional 10 - Pasto
No convertir a WebP
Desactivado
Tarifa
Público Objetivo
Curador
Mauricio Cuchimba
Carácter de la exposición
Imagen para slider Media
pasto-IR10-semillas-oscar-dario-linares-slider-1920x900.jpg
Artistas en la exposición
Milena Calpa Yépez,
Lenin Armando Coral Moreno,
Paola Andrea Ponce Hernández,
Luz Adiela López Ahué,
James Marín Torres,
Héctor Antonio Ríos Gaitán,
Suzanne Bioret Ordóñez,
Carolina Castillo Carvajal,
Carolina Muñoz Ceballos,
Jairo Tulio Palchucan España,
Jhan Francisco Quijano Rodríguez,
Willian Darío Bahos Velasco,
Óscar Darío Linares Vásquez,
Daniel Fernando Rojas Cruz,
Diego Fernando Vergara Daza,
Subtítulo
Imagen Regional 10 - Pasto
Plan de Transparencia y ética pública

Esta exposición es un tejido de conocimiento que recorre la memoria, la espiritualidad, el cuerpo y el territorio. Las obras aquí reunidas —textiles, performances, esculturas, creaciones sonoras, videoarte, instalaciones y pinturas con pigmentos naturales— surgen de procesos de escucha profunda de la naturaleza, los relatos ancestrales y la lectura del contexto sociopolítico que vivencian los artistas del sur de Colombia. Visionan con claridad las posibilidades contundentes de un diálogo íntimo con los entornos sociales, cotidianos y familiares. 


pasto-IR10-nachire-semilla-luz-adiela-awue.jpg

Nachire semilla. Luz Adiela Awue

Cada pieza es un hilo lanzado al viento: conecta tiempos, heridas y visiones. La curaduría no se construyó desde la lógica de la técnica, sino desde la sensibilidad de una escucha atenta a los signos y señales del entorno, como lo hacen los sabedores cuando soplan sus saberes, masticando la hoja de coca en las ceremonias sagradas. 


pasto-IR10-parirce-carolina-castillo-carvajal.jpg

Parirce. Carolina Castillo Carvajal

Este es un tejido simbólico entre dos elementos —hilo y viento—, que enlazan metafóricamente un tiempo fragmentado para bordar una sola narrativa visual. Une pasado y presente, reconociendo la importancia de los saberes ancestrales y los métodos sensibles con la naturaleza y el entorno. En el reencuentro con materialidades vivas —raíces, pigmentos, arcilla, cortezas, fibras— como herramientas artísticas, se propone una fórmula para sanar la tierra y la vida de quienes habitamos en ella. 


pasto-IR10-territorio-agua-y-vida-lenin-coral.jpg

Territorio, agua y vida. Lenin Armando Coral Moreno

La muestra abraza un presente con lecturas complejas, donde el poder político y económico manipula a los más indefensos, donde se resiste desde la igualdad de género y la libertad de expresión. En un tiempo en que el uso excesivo de la tecnología distancia y deshumaniza, esta exposición abre un espacio para que dos visiones del mundo —ancestral y contemporánea— compartan un mismo territorio. Se reconocen mutuamente, se necesitan, se sostienen: dos realidades sensibles que convergen en este momento coyuntural y vital. 

Un canto de selva resuena aquí, entre paredes frías. El eco que se produce no es lejano: es cálido y nos toca el corazón. 


pasto-IR10-un-maizal-para-la-creacion-milena-calpa-yepes.jpg

Un maizal para la creación. Milena Calpa Yepes

“Hilos al viento” nos invita a detenernos, a hilar memoria con presente, y a permitir que las formas del arte ancestral y contemporáneo nos cuenten nuevas historias para reflexionar. Aquí el arte no solo se ve: se siente, se escucha, se intuye. El arte recorre los sentidos, y con ellos, el alma. Teje un mundo en el que comprendemos, por fin, el valor de estar unidos, de trabajar en colectividad para detonar un sentimiento profundo: el amor por la vida, por la tierra, por los animales, por los rituales y las ceremonias que nos sostienen. Más allá de lo visible, lo sagrado toma forma, y nos recuerda que todo está conectado por hilos… que el viento aún puede mover. 

Desde los ojos y sentir del curador


pasto-IR10-uajajonesha-nido-el-viento-jairo-pachulcan.jpg

Uajajonëshá Nido el viento. Jairo Pachulcan

Este proceso de investigación curatorial se hizo posible gracias a la sensibilidad y a la humildad, así como al conocimiento heredado de los sabios de mi comunidad. Percibir la energía de cada artista es un don que solo se desarrolla al asumir una responsabilidad, lo que activa múltiples sensores naturales. La observación se vuelve aguda, y trasciende el umbral del tiempo; la definición de lo que sucede en el entorno se vuelve nítida, comprendiendo la interpretación que me brindan las leyes naturales de los territorios del Cauca, Leticia y Nariño.


pasto-IR10-maiz-raiz-paola-andrea-ponce.jpg

Maíz Raíz. Paola Andrea Ponce Hernández

La importancia de este proceso radica en la intención deliberada de no recurrir a métodos comunes de selección. No me dejé guiar por el impulso de las emociones, la impresión o el asombro, sino que fui más allá de la sensibilidad de las palabras de cada artista. Trascendí el momento para vivir un instante mágico de la grandeza del ser, que resplandece y llena de energía a otros seres invisibles. Estos seres, por medio de sonidos, ruidos y señales, indican quiénes son las personas que se deben tener en cuenta, en su momento y oportunidad. 


pasto-IR10-hormiga-amazonica-hector-antonio-rios-galan.jpg

Hormiga Amazónica. Héctor Antonio Ríos Galán  

No se trata de poderes ocultos o formas esotéricas, sino de la naturaleza inherente a cada uno de nosotros: una sabiduría ancestral perdida, pero que aún permanece en cada comunidad originaria, transmitiéndose mediante acciones y hechos presentes. 


pasto-IR10-anil-1-2-3-4-carolina-munoz-ceballos.jpg

Añil 1,2,3,4. Carolina Muñoz Ceballos

Este caminar me permitió descifrar profundamente los mensajes que guiaron el presente proceso y concretar un tema abierto a la imaginación del observador. Me permitió hacer una reflexión interna, escuchar el palpitar de mi corazón y el del otro, así como descifrar cada señal en los momentos más precisos. Así se presentó la primera señal: una araña tejedora (Tel Tupa) descendió del centro del techo del auditorio de la sede cultural del Banco de la República. Se quedó por muchos segundos, transmitiendo para mí un mensaje de unidad y trabajo, evocando la labor de las mujeres de las comunidades ancestrales. Hilar no es solo un oficio cotidiano para la creación de prendas; es un modo de sostener el ritmo de la rotación de la Tierra, la conexión con elementos naturales: pigmentos, raíces, semillas, que permiten la abundancia y la continuidad de todo lo vivo, el resurgir de un interés por mantener un equilibrio entre el entorno y la vida. 


pasto-IR10-espotanea-humo-suzanne-bioret-ordones.jpg

Espontánea de humo. Suzanne Bioret Ordoñez

El saludo y la bienvenida llegaron a través del manifiesto de una libélula que se posó a dos centímetros de mi rostro por varios segundos. Las libélulas son mensajeras del tiempo y de las transformaciones de la vida, la evolución y la tecnología, los cambios continuos de la Tierra, forzados y provocados por la mano de los seres que la habitamos. Indican que estamos en una transición temporal, en la que podemos vernos como parte de una tecnología mística que nos negamos a aceptar, y que nos sorprende en nuestras creaciones presentes en la era digital o de cristal. 


pasto-IR10-semillas-oscar-dario-linares.jpg

Semillas. Oscar Dario Linares

“Hilos al viento” es, también, la metáfora del trabajo de los sabedores ancestrales. Primero visionan y seleccionan diferentes plantas, cortezas, raíces y bebidas fermentadas para masticar y mezclar, y luego soplan con fuerza para que se esparzan por el espacio con el poder del viento. Soplar es un encuentro con la creación infinita de posibilidades que los seres humanos pueden hacer realidad empoderando los impulsos del corazón. Es la manera más sencilla de explicar cómo el soplar genera sanación, curación y armonía interna y externa; también se considera un acto de creación de vida. Estas prácticas de los pueblos milenarios del sur de Colombia en particular y de América en general se conservan y rescatan a lo largo de los años, transmitidas en varias lenguas pero sin perder su esencia y significado.


pasto-IR10-abuelo-pensador-james-marin-torrez.jpg

Abuelo Pensador. James Marín Torrez

Igualmente, destaca la importancia del territorio y el interés por ser amigos del entorno natural y sus elementos vegetales y minerales. Estos actúan como mensajeros de un despertar sensible y consciente que comprende el lenguaje de la naturaleza. Nos brinda la oportunidad de resonar con cantos y acciones corporales, y reflexionar sobre cuánto tiempo más podremos estar acompañados por la naturaleza. El retorno y la reconciliación con el pasado activan la búsqueda de materialidades vivas que posibilitan lenguajes únicos y sinceros, que traslucen un pasado de arcilla, metáfora del acto de creación y vida. Nos permite entendernos en un mismo lenguaje, y de unirnos cuando lo bello y sensible despierta lo profundo de los sentimientos; los cantos y los sonidos de la naturaleza, emitidos en un resonar elaborado e imitado por los cuerpos sensibles, transmiten mensajes a una generación que busca un nuevo día. Una sociedad consciente despierta de un sueño, recordando que antes de que se estableciera y se impusiera una cultura, ya existían una historia, un orden, un modelo propio de vida, con defectos, pero profundamente respetuosos con la naturaleza. 


pasto-IR10-peones-william-bahos.jpg

Peones. William Bahos

Las diversas alturas y montañas coloridas, que trascienden como mosaicos con granos coloridos, surcan un devenir de esperanza y hermandad. Se presentan en un momento en el se exige respeto para todas las culturas marginadas que buscan resonancia en la sociedad. Víctimas de un puñado de seres que no tienen la mínima dignidad para valorar las vidas segadas por el poder y la riqueza, dividen las sociedades en derecha o izquierda, ideologías que cierran las posibilidades de entender que las lateralidades son de un mismo cuerpo, que nos necesitamos unos a otros. Las diferencias concertadas se convierten en un poder legítimo de transformación y riqueza cultural que posibilita el valor por el otro, donde el conocimiento se comparte, se dialoga y se construye.


pasto-IR10-las siembreas-que-no-siembran-daniel-rojas.jpg

Las siembreas que no siembran. Daniel Rojas

Podría ser un sueño, pero la realidad que vivimos es polisemiótica. La sociedad está compuesta por muchos grupos sociales que actúan en forma independiente, individualizados, buscando subsistir y trascender por encima de otros. Las diferencias no se utilizan para unir fuerzas, sino para cumplir tareas y propósitos, intereses que buscan el deterioro de las sociedades diversas, generando enfrentamientos y conflictos armados que desestabilizan las emociones sensibles y amorosas. Los niños en grupos armados no lloran de alegría, sino de tristeza por lo que les tocó vivir. El joven no tuvo la oportunidad de estudiar por falta de recursos económicos. A la mujer, por su condición femenina, no la respetaron; abusaron de ella y la desaparecieron. El campesino tuvo que abandonar su territorio porque una multinacional tenía interés en él. Los mutilados que han dejado las bombas en los tiempos de confrontación armada. La difícil situación de las comunidades indígenas en medio del conflicto armado es parte de la realidad de nuestro territorio. Solo la creatividad de los artistas, expresada a través de sus trabajos, es el hilo conductor para mirar hacia dentro, trascender las formas de reflexionar y repensar un pasado que esconde fórmulas para persistir, para vivir felices; un derecho de todos. Entender la vida al natural, saber elegir los alimentos que nutren el cuerpo en su estado natural, es una semilla nueva que empieza a crecer para ser esparcida, sanar y reconstruir lo que nos envenena corporal y espiritualmente, sanar y reconstruir lo que la ambición, la desconexión y el olvido han contaminado. 

Tejer el alma del territorio 

En este eje se reúnen obras que nacen desde la raíz espiritual de los pueblos originarios del sur de Colombia, donde el arte no es solo expresión, sino un acto sagrado de conexión con la vida. Cada obra es un hilo que atraviesa cuerpo, memoria y territorio; una hebra viva que enlaza lo ancestral con lo contemporáneo, lo íntimo con lo colectivo. 


pasto-IR10-12.7–7.67-diego-vergara.jpg

12.7 - 7.67. Diego Vergara

Desde las montañas del Cauca hasta la selva del Amazonas y las llanuras de Nariño, emergen prácticas que se nutren de cantos en lengua madre, rituales de sanación, huellas del conflicto armado y la sabiduría de las mujeres hilanderas. Los artistas trabajan con materiales vivos —arcilla, corteza, semillas, sangre menstrual— para convertir su cuerpo en canales, en territorios sensibles. 


pasto-IR10-icono-juan-francisco-quijano.jpg

ICONO. Juan Francisco Quijano

Este eje plantea una pregunta esencial: ¿qué ocurre cuando hilamos la vida desde las fibras invisibles del espíritu y del territorio? Las obras no buscan respuestas racionales, sino resonancias. Invitan a desaprender para sentir, a encarnar el arte, a vivir el territorio. Tejer el alma del territorio es resistir con belleza, sembrar desde lo intangible y parir mundos nuevos desde la memoria compartida. 

Mauricio Cuchimba Castro

Artista indígena Nasa (Residente en el resguardo indígena de cohetando) 
Curador de la exposición en Pasto

Mauricio Cuchimba Castro

Kucx wala eente sa’t eente upxsa, 1997te, kwetahddte khabu kiwe Paezte. Sa’t BARRAGAD zuun kwetyakh yu’ luucxyakh, nesxwe´sx the’ walawe’sx nuythe’nxi Argel María Velascote nyua’ Secundina Yakwewe’sxta’. üusju zxicxkwe kusete mjisa, maanteywe’sx the’we’sx yaakxnxi úusyakh ivxitume, pusxme maa eentepa u’jusa, maanteywe’sx nasa nvxitnxitx atna, kxaatx piisana. Kxaa piisanxitx úskiwe’nxite u´jna, nasa walawe´sxjïte, maa eentepa Abya – Yala kiwete äate fxi’zeya’.

7/12/1979, ascendente del cacique BARRAGAS hijo de la piedra y del agua, criado por los bisabuelos, theéza (Medico tradicional) abuela, Secundinas yakwe, Ángel María Velasco. Investigador de la cultura, arte, y practicas culturales espirituales de los pueblos indígenas, de Colombia, fue invitado como ponente al evento museológico internacional MINON–ICOM 2024, Catania Italia, (creación y activación de materialidades y dispositivos de memoria colectiva). Co–curador, de la exposición, SANADURÍA, mediaciones para tejer sentidos plurales de la paz, parqueadero, museo miguel Urrutia Banco de la Republica. participó en la exposición Imagen Regional 9 Territorios guardianes con una instalación referente a la violencia en el Cauca titulada “Semillas para la Memoria. Fue docente en la Universidad– UAIIN, CRIC¬–Universidad Autónoma indígena intercultural del Cauca. Apoyo el proceso como orientador y docente de muralismo, de los centros educativos de la asociación territorial Nasaxçhxaçxha, conformado por diecisiete resguardos indígenas en el municipio de Páez Belalcázar departamento del Cauca.

Es portada?
true
Compra de boletas

Boletería

 Compra en línea

 

Taquilla

Biblioteca Luis Ángel Arango

Calle 11 # 4 - 14 · Bogotá D. C.

Lunes a viernes: 11:00 a. m. a 7:00 p. m.
Domingos: 9:00 a. m. a 4:00 p. m.

 

Horario extendido los días de concierto:

Miércoles: 11:00 a. m. a 8:00 p. m.
Jueves: 11:00 a. m. a 7:30 p. m.

 

Teléfono: 601 381 2929

 

Servicio ofrecido por:

 tuboleta.png

 

Conoce las tarifas y descuentos »

Color de fondo
#000000 1
Color de fuente
#2665dd 1