¿Cómo se hace un museo?

🫱🏻‍🫲🏼 Escuchar las diversas voces de la región fue el punto de partida para la renovación del Museo del Oro Nariño en #Pasto.

A partir de grupos focales y conversaciones con públicos diversos, se construyó un guion curatorial actualizado que presenta la ocupación humana prehispánica en la amplia zona de frontera compartida entre Colombia y Ecuador: la costa pacífica y la serranía andina.

Colombia y Ecuador comparten una deidad protectora...

La iconografía prehispánica permite rastrear ideas compartidas más allá de los territorios actuales. 🧐

En este caso, la iconografía de un ser mítico, representado en objetos de oro y cerámica del suroccidente de Colombia y el norte del Ecuador, ha sido analizada de manera comparada desde la arqueología y la historia del arte, atendiendo a sus formas, atributos y diversas representaciones.

Agua que no has de beber...

A primera vista parece una casita, pero es algo más: una alcarraza elaborada con un gran detalle, al punto de que casi se percibe la brisa moviendo su techo...

¡Es como si estuviéramos frente a ella! 🍃

Las alcarrazas, recipientes con doble vertedera, hacen parte de los objetos cerámicos hallados en la región Calima. Sus detalles nos permiten reconocer elementos arquitectónicos característicos, desde el tejido en fibras vegetales del techo hasta los maderos que enmarcan la entrada: una mirada a las construcciones del pasado.

¡Mirá ve! ¿Emojis nuevos? 😏

No precisamente. Se trata de piezas arqueológicas de la Región Calima, en el Valle del Cauca, donde se conservan vestigios de casi 9.000 años de poblamiento. En las colinas del alto y medio río Calima y en la planicie del río Cauca se desarrollaron sociedades que pasaron de la caza y la recolección a la agricultura, la cerámica y la orfebrería.

Ofrendas que aseguraban el equilibrio del mundo

⛰️ Una cueva en lo alto del cerro La Campana, en Pasca, Cundinamarca, guardó esta vasija durante siglos...

Allí, en un paisaje donde el páramo desciende y las nubes rozan la tierra, sacerdotes muiscas hicieron ofrendas para asegurar el equilibrio del mundo: figuras de oro, cerámicas y huesos de animal.

👉🏼 Este ofrendatario en cerámica es inusual por su forma. Representa a un hombre sentado, en actitud de reflexión. Sin embargo, sus rasgos no son comunes en la alfarería muisca y recuerdan cerámicas de los guayupes de los Llanos Orientales.