Cuando el poder se escribía a mano: las cartas de Tomás Cipriano de Mosquera

Encontremos otra forma de leer el pasado, no solo desde los grandes personajes, sino desde las relaciones, alianzas y vínculos que hicieron posible sus trayectorias. Desde los Archivos, colecciones y documentos especiales de la Red de Bibliotecas del Banco de la República, conoce una nueva mirada sobre las redes que también sostuvieron la historia y las dinámicas del poder en el siglo XIX.

El vínculo entre el amor de un padre y una hija también ayudó a contar la historia de nuestro país…

Durante años nos contaron la historia desde la mirada de los “grandes hombres”. Pero detrás de presidentes, guerras y decisiones políticas, hubo otras voces que también participaron en esta construcción donde se estaba escribiendo un país. ✍️📜

La nueva colección digital “Cartas personales y familiares de Tomás Cipriano de Mosquera” nos acerca al lado más íntimo del siglo XIX colombiano: una red de cartas donde aparecen alianzas, traiciones, negocios, afectos y mujeres, quienes fueron pieza clave en nuestra historia.

Cerca de 500 cartas de Tomás Cipriano de Mosquera, ahora disponibles en nueva colección digital

La Biblioteca Virtual pone a disposición del público una colección digital de cerca 500 cartas del político e intelectual colombiano Tomás Cipriano de Mosquera, una de las figuras más relevantes de la historia política de Colombia en el siglo XIX. Esta Colección Digital muestra la correspondencia como una tecnología política de su tiempo e invita a reflexionar sobre cómo, aunque hoy cambien los medios, las lógicas del poder y del control de la información siguen siendo muy similares.

¿Sabías que una pintora colombiana escribió parte de su vida en 23 cartas?

Quizás conozcas a Emma Reyes como artista, pero resulta que no solo pintó, también escribió: desde el amor, la rabia, la tristeza y, sobre todo, sus recuerdos de niña en el barrio San Cristóbal en Bogotá.

Entre 1969 y 1997 envió a su amigo e historiador Germán Arciniegas más de veinte cartas que, años después, darían vida al libro Memoria por correspondencia, publicado póstumamente en 2012.

En ellas, Emma revive su infancia, su paso por conventos, sus días en Francia y los afectos que la acompañaron toda la vida.