Ubicado en el mar Caribe, aproximadamente a 750 kilómetros del territorio continental colombiano, el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina es un departamento del país cuya soberanía ha estado en disputa con Nicaragua, debido a su ubicación geográfica y la proximidad a este país centroamericano. La historia de este departamento se remonta a 1502 con la llegada de varios grupos poblacionales provenientes de Europa y África, que contribuyeron al desarrollo de la cultura raizal de la isla, entre ellos españoles, africanos, escoceses, franceses, holandeses e ingleses.
 
Desfile de la virgen de la Inmaculada en San Luis. San Andrés,

Desfile de la virgen de la Inmaculada en San Luis. San Andrés

Dentro de los registros históricos de San Andrés, sobresalen algunos nombres como el del pirata Henry Morgan, que utilizó la isla como lugar de comando de la piratería en el Caribe; el militar Tomás O’Neille, primer gobernador de origen español de la isla y el marino francés Louis-Michel Aury, que apoyó la emancipación de los habitantes de las Américas, entre ellas varias islas del Caribe, durante la primera mitad del siglo XIX.

Debido a su ubicación geográfica, el entorno natural que la rodea y la relación de sus habitantes con el Caribe, en el año 2000 el archipiélago y el perímetro de 300 mil metros cuadrados de aguas que lo rodean, fueron declarados Reserva Mundial de la Biósfera, bajo el nombre de “Seaflower”. Esta denominación no solo responde al interés por promover el turismo en la región, sino que su objetivo primario es el de preservación y cuidado de la naturaleza y el mar.

Así, el archipiélago se constituye como como un terreno paradisíaco, con arenas blancas en sus playas, sobre las que sobresalen plantas tropicales y en cuyo hábitat se encuentran especies marítimas y terrestres nativas del Caribe. La mezcla de culturas en San Andrés, Providencia y Santa Catalina, hacen de este lugar un espacio en el que se combinan ritmos musicales de diversa índole; lenguas propias de los nativos que habitan en él, como el creole (mezcla de inglés, español y dialectos africanos); e historias de vida que dan cuenta de los cambios y transformaciones que han sufrido las islas y cayos, sus habitantes y el entorno natural que los rodea.

El archivo

Desde 1985 el Banco de la República ha conformado un centro de documentación en la isla, con el objetivo de rescatar y recopilar testimonios orales, tradiciones culturales y vivencias de los habitantes del archipiélago y, de esta manera, contribuir a la reconstrucción de su historia. En 1995 se adquirió el  Archivo fotográfico de San Andrés, compuesto por imágenes que habían sido coleccionadas por el médico y político Álvaro Archbold Manuel y la gestora cultural Isabel Taylor de Pedraza, ambos oriundos de la isla.
 
Hombres en balsa de pesca

Hombres en balsa de pesca

La mayoría de estas imágenes fueron obturadas por Phillip Phillips, un jamaiquino que llegó a la isla a inicios del siglo XX, quien se propuso registrar los paisajes, las familias, las tradiciones culturales y la arquitectura del lugar. Dentro de esta colección también se encuentran imágenes de otros fotógrafos que fueron publicadas en los periódicos El Espectador y El Tiempo, y registros de turistas y visitantes del archipiélago.

Además de lo anterior, el archivo cuenta con imágenes donadas o prestadas para su digitalización, por parte de habitantes de la isla, quienes motivados por el plan de desarrollo de una colección gráfica del archipiélago, han compartido sus álbumes familiares para complementar el archivo. Dentro de este grupo, sobresalen las fotografías de Triny Guerrero Hermans sobre el paisaje, la arquitectura y los habitantes de la isla entre 1930 y 1960; las de Edmundo Jackson que muestran el incendio del Palacio Intendencial de San Andrés, ocurrido el 19 de enero de 1965; las imágenes obturadas por el fotógrafo santandereano Tito Julio Celis y donadas por Nicolás Jackman, que corresponden a una colección de postales en las que se muestra la naturaleza exótica de la isla entre 1950 y 1960; las fotos familiares de Tomás Pérez que dan cuenta de celebraciones religiosas de bautistas y católicos, así como de conmemoraciones cívicas en la isla, entre 1930 y 1970; las que fueron donadas por José Luna Almeida y que muestran la celebración de las fiestas patronales y del carnaval de 1978, y las donaciones de J.C. y Henzel Robinson, sobre eventos sociales, costumbres y moda utilizada por los raizales, en las que además de lo anterior, se pueden identificar rasgos fenotípicos de la comunidad.

El material se encuentra disponible en la Sala de Libros Raros y Manuscritos de la Biblioteca Luis Ángel Arango y en el Centro de Documentación Regional de San Andres, se compone de aproximadamente 827 imágenes, dentro de las que se encuentran fichas técnicas, láminas con fotografías impresas y negativos. En las 460 fichas disponibles, se consigna información suministrada por los propietarios de las fotografías al momento de la compra, donación o préstamo; aunque también se registran datos aportados por terceros que consultan el archivo y realizan nuevas identificaciones o precisiones sobre las imágenes; por lo que se considera una colección en constante construcción y alimentación. Estas fichas contienen datos como número de imagen, código de ingreso, descripción general, tema, periodo, autor, técnica fotográfica y dimensiones de las fotografías originales. Además, cada ficha cuenta con un pequeño recuadro para pegar una muestra de la imagen referenciada, aunque no todas tienen este campo diligenciado y, en otras oportunidades, si las fotografías son muy grandes, se adjunta la imagen al reverso de la ficha.

Hernando Henry trepando una palmera. San Andrés,

Hernando Henry trepando una palmera. San Andrés

En las láminas de fotografías impresas se muestran imágenes que permiten identificar las transformaciones arquitectónicas que han tenido edificios y lugares de la isla. Dentro de ellas, también sobresalen un retrato de Phillip Phillips, considerado el primer fotógrafo de la isla, y otra de la cámara que utilizó para registrar San Andrés durante la década de 1930. Finalmente, el archivo contiene varias de las imágenes referenciadas en las fichas, en formato impreso, digital o en negativo en las que se registran paisajes naturales; casas, edificios y obras de infraestructura; episodios propios de la isla y su economía; celebraciones cívicas, religiosas, culturales y políticas (principalmente las visitas presidenciales de Misael Pastrana Borrero, Carlos Lleras Restrepo y Virgilio Barco Vargas); y retratos de los habitantes de San Andrés, Providencia y Santa Catalina entre las décadas de 1930 y 1980.

En síntesis, este conjunto de fotografías permiten ver el avance y las transformaciones que han tenido lugar el archipiélago en materia de infraestructura, arquitectura y desarrollo turístico; además de permitir a los isleños y a cualquier interesado en el archivo, analizar y comprender la relación de sus habitantes con el entorno que los rodea, principalmente con el mar, así como los esfuerzos adelantados en términos de preservación de la biosfera y el entorno natural de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.

Texto redactado por Juan Sebastián Ariza Martínez