Actividades relacionadas
- Charla previa al concierto: Bogotá, domingo 19 de octubre · 10:00 a.m.
Edad mínima recomendada: siete (7) años. Por disposiciones de la Secretaría Distrital de Gobierno no se permite el acceso de menores de cinco (5) años.
Leopoldo Novoa y Rafael Bonavita exploran la conexión entre las músicas del Barroco y las tradiciones musicales de Latinoamérica. A través de diálogos entre la tiorba, la guitarra de Son jarocho, la guitarra barroca y la marímbula o marimbol, este dúo busca revelar el parentesco entre estas músicas. Se han presentado en el Festival de música antigua de San Luis Potosí en México, el Festival Les Riches Heures de la Réole en Francia y el Festival de Música de la Comunidad de Madrid, entre otros. En esta ocasión presentan algunos temas de su primer álbum Instrumentos Migrantes, además de música de Santiago de Murcia, Alessandro Piccinini, Girolamo Kapsberger, el Códice Martinez Compañón y canciones tradicionales de Brasil, Uruguay y México.
Programa
Alessandro Piccinini: Ciaccona
Santiago de Murcia: Folias italianas; Baylad caracoles, Pájaro cu; El amor y el cupido
Códice Trujillo: Lanchas para baylar; La Lata
Tradicional Brasil / Uruguay / México: Lundú, Chamarrita y Bamba
Belerofonte Castaldi: Lucinghevole passeggio
Angelo Michele Bartolotti: Suite en sol menor
Girolamo Kapsberger: Tenore
ACERCA DEL PROGRAMA
Si la música dibujara los mapas, ¿cómo serían las fronteras? Tal vez el norte y el sur solo se distinguirían el uno del otro desde sus paisajes, sus montañas, su clima y su cercanía con las estrellas. Quizás no sería claro cuál es cuál; tal vez no se llamarían norte y sur, y no existiría un derecho ni un revés. La música siempre ha viajado; ha acompañado encuentros improbables y diálogos incomprensibles que solo los viajes pueden portar. Ha sido cronista de lo bueno y de lo malo; de los ecos de territorios lejanos que se han trenzado y de los sonidos que quedaron en medio.
Así nacieron nombres como la Chacona, la Zarabanda, la Folía, la Gallarda e incluso la Bamba; nómadas musicales atravesadas por la repetición obstinada de ritmos, melodías y armonías, como las olas del mismo mar que las llevaron de una tierra a otra. En el siglo XVII estas danzas, conocidas justamente como ostinatos, viajaron entre lo que ahora es Europa, Asia, África y América, dejando rastros tan claros como misteriosos en la música de compositores como Santiago de Murcia, Belerofonte Castaldi, Girolamo Kapsberger y Alessandro Piccinini. También en fuentes como el Códice Saldivar y el Códice Trujillo, en Perú, y en complejos sonoros como el son jarocho en México, la guabina y el torbellino en Colombia, y el samba en Brasil.
Solo se ha necesitado el mar, que también es río y laguna, y que está lleno de cuerdas y maderas que han dialogado a través de los siglos y las orillas. El mar barroco que fue vehículo de la música que suena a fandango, a convite, a faldas onduladas en la arena, a pañuelos blancos, a mesas bajo el cielo y vasos chocando, y también a palacios, a incienso, a mármol, a copas de oro; en últimas, a fiestas y encuentros en diferentes acentos. Un mar, que entre todos esos ires y venires mostró una radiografía de la música que hoy bailamos y cantamos, y que es tan propia como de otros. De él, Leopoldo Novoa y Rafael Bonavita sacaron la tiorba, las jaranas, la guitarra barroca y la marímbula, para encontrar todos los universos, memorias y relatos de estos territorios líquidos.
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Este concierto también se realiza en:
Neiva: jueves 16 de octubre de 2025
Quibdó: lunes 20 de octubre de 2025
Conoce más acerca del ensamble
PULEP: XDR856