Conferencia | A propósito de 40 años de arte, música y literatura en Villavicencio y el Meta

CIUDAD Y TERRITORIO

En este ciclo presentaremos una aproximación a Villavicencio desde la historia y evolución de algunas disciplinas artísticas en la ciudad, para motivar la reflexión en torno a lo urbano, a lo social y al desarrollo cultural. 

Conversación 

Martes 24 de agosto – 4 p.m. 

A propósito de 40 años de arte, música y literatura en Villavicencio y el Meta.

Un sucinto recorrido por los diversos periodos, procesos, obras y personajes destacados en las diferentes disciplinas expuestas. 

Jair Montaña Carrión 

La Manzana Cultural del Banco de la República se une al mes de la habitabilidad en calle en Bogotá

En noviembre los espacios culturales del Banco en Bogotá se unen al mes de la habitabilidad en calle, buscando brindar acceso a la población que habita las calles del centro de Bogotá a servicios y espacios culturales.

Conferencia | El eterno dilema de Bocas de Ceniza: ¿Una desembocadura controlada?

Se presenta una cronología de las intervenciones antrópicas realizadas en Bocas de Ceniza, haciendo énfasis en las transformaciones físicas que ha experimentado el sistema deltaico y las implicaciones en el movimiento de los sedimentos (sedimentación). Se analizan las causas por las cuales dichas intervenciones no han logrado los resultados esperados en términos de navegabilidad y estabilidad de la desembocadura.

La cocina en el río Atrato en lengua de señas colombiana

Las mujeres de las riberas del Atrato preparan el pescado desescamándolo, extrayendo las vísceras y secándolo al sol con sal. Utilizan técnicas ancestrales como el ahumado con leña para conservar la carne. La gastronomía del Atrato refleja una mezcla de tradiciones culinarias, con influencias africanas y españolas. Platos como la longaniza chocoana combinan ingredientes locales con hierbas y especias. Los pasteles fusionan técnicas indígenas de cocción en hojas con sabores africanos del hogao.

Las lavanderas en el río Atrato en lengua de señas colombiana

Las lavanderas, portando poncheras llenas de ropa, jabón, rallo y manduco sobre sus cabezas, se dirigen al río al amanecer para lavar la ropa de sus clientes. Dependiendo del lavado para subsistir debido a la falta de acueducto y la cercanía de los ríos, sumergen la ropa en las poncheras, la enjabonan y restriegan con la ayuda de una tabla estriada llamada rallo. Golpean vigorosamente la ropa con un garrote de madera, el manduco, para eliminar la suciedad. Aprendieron el oficio de sus madres desde la infancia, aunque sufrieron más de un golpe en el proceso.