Hay días en los que uno necesita que algo le recuerde que todo puede volver a empezar 🩵

Quizás por eso volvemos al mar. Por su movimiento, por su inmensidad, por esa manera que tiene de recibirlo todo y seguir adelante.

Entre la desembocadura del río Magdalena y el río Palomino se extiende un territorio de bahías, ensenadas y tierras bajas, donde están Santa Marta, Ciénaga, Pueblo Viejo, Zona Bananera y Aracataca. Un territorio habitado por comunidades rurales y urbanas, formado también por migraciones y encuentros entre distintas culturas.