Cuenta la leyenda que Wale´kerü enseñó a tejer al pueblo wayúu. Una niña, rescatada por el joven cazador irunuu, se convirtió prontamente en una doncella con un don especial: de su boca salen hilos de colores con los que teje fajas, chinchorros (hamacas) y wayucos. Con sus habilidosas manos, lograba hacer tejidos que combinaban los colores con los que se visten las mariposas, habilidad que aprendió de Atia, la responsable de tejer el arcoíris en los cielos.
Por medio de este taller, niños, niñas y adolescentes exploran, haciendo uso del arte del tejido, las bases del pensamiento filosófico wayuu preservado por las mujeres de esta comunidad étnica. El taller se desarrolla en el asentamiento Montecarlos, del municipio de Maicao, y es liderado por la lideresa wayuu Bárbara Morales.