ACERCA DEL ARTISTA
Graduado como musico percusionista de la Universidad Nacional de Colombia en el año 2024, inicio sus estudios musicales a partir del 2014 en el Colegio Salesiano Juan del Rizzo. Luego entra en el programa básico de estudios musicales en el año 2016 para finalmente en el año 2018 dar inicio al pregrado en percusión sinfónica con los maestros Mario Sarmiento, Gabriel Galvis y Federico Demmer.
Ha recibido clases con solistas de talla nacional e internacional como lo son Katarzyna Mycka, Conrado Moya, Juan David Forero, Ney Rosauro, Keiko Kotoku, Krystina Marcoux, Martin Piechotta, Jonas Krause, Tupac Mantilla, Alejandro Ruíz.
Ha participado como percusionista y timbalista en orquestas nacionales donde ha realizado giras nacionales y en el exterior como lo son la Filarmónica Joven de Colombia, la Sinfónica Nacional de Colombia, la Filarmónica de Bogotá, la Filarmónica juvenil de Bogotá, la Orquesta Sinfónica de la escuela reina Sofia. Además, ganador de la Academia Sinfónica de la Orqueta Sinfónica Nacional de Colombia como timbalista.
A partir del 2do semestre del 2025 inicio sus estudios de maestría en interpretación y pedagogía en la Universidad Nacional con el Maestro Víctor López y Mario Sarmiento donde continúa surgiendo y demostrando su entrega, cariño, pasión a la música orquestal y la percusión como instrumento solista donde esta profundizando en la investigación del sonido, la interpretación y las técnicas en el vasto mundo de la percusión.
NOTAS AL PROGRAMA
Sonósferas y universos percutivos
Por Jaime Ramírez
En muchas ocasiones se ha decretado infaliblemente que, después de la voz humana, la percusión se constituyó como el sustento a partir del cual la mayoría de las expresiones musicales pudieron haberse consolidado. El legado milenario que conecta las culturas humanas con la percusión desemboca en una enorme familia de instrumentos y surge para los compositores como una 'caja de Pandora' que proporciona las más diversas herramientas expresivas. Ante esta proliferación de recursos instrumentales, las secciones de percusión en innumerables agrupaciones y géneros musicales se han convertido en el más exuberante receptáculo de posibilidades tanto tímbricas como expresivas.
Julián García se presenta con un recital que descubre para la audiencia diversas sonósferas donde los instrumentos de percusión conjuran recorridos ciertamente inesperados; desde las memorias de un redoblante acompañado por un metrónomo, hasta el set de multipercusión, pasando por marimbas y vibráfonos, estos universos sonoros se desenvuelven para encontrar una sensibilidad potenciada por una gran riqueza tímbrica, armónica, melódica y evidentemente polirrítmica. Asimismo, cada compositor seleccionado logra proyectar expresiones tan personales como contrastantes, permitiendo que el programa establezca una filigrana de hilos conductores a través de un repertorio verdaderamente renovador, construido integralmente por obras recientemente compuestas.
Deus Ex Metronome como un homenaje a un inseparable compañero de práctica
Julián García abre su recital con una obra que expone la intimidad del estudiante en su aislamiento dentro del cuarto de estudio, pero que en realidad se convierte en una profunda reflexión estética desde la cual se invita al músico a convertir cada momento de práctica en un evento de exploración expresiva. El polifacético Russell Wharton ha logrado establecer una carrera profesional centrada en las conexiones entre diversas disciplinas para generar momentos de profunda expresividad musical que conecten a las audiencias, los intérpretes y los estudiantes; con su obra Deus Ex Metronome Wharton integra la relación del estudiante con su metrónomo a una puesta en escena llena de sentido expresivo. Sobre el origen de su composición Wharton indica:
El metrónomo Dr. Beat BOSS DB-90 me ha acompañado prácticamente durante toda mi trayectoria musical. Le debo muchísimo, pues he aprendido tanto (o más) de él como de cualquier profesor. Aunque el Dr. Beat me ha ayudado a perfeccionar mis habilidades como músico, aún no hemos tenido la oportunidad de tocar juntos. Así que decidí que sería divertido que el Dr. Beat y yo interpretáramos una pequeña melodía juntos. El resultado es Deus Ex Metronome, compuesta para redoblante con acompañamiento de audio.
De las membranas a los 'teclados'
Posteriormente, en la parte central del programa, el repertorio se abre hacia un camino rico en recursos técnicos, pero adicionalmente retador al incorporar desde la marimba y el vibráfono la posibilidad de incursionar en un campo armónico y melódico. A través de los 'teclados', el percusionista entra en un mundo infinitamente amplio que logra proyectar las diversas estéticas sonoras de cada compositor a lo largo del concierto.
La primera estación de este viaje sonoro por los teclados se encuentra en la música para marimba del compositor y percusionista chino-canadiense Pius Cheung. En sus estudios para marimba, Cheung logra desarrollar no solo una exploración de las capacidades técnicas del instrumento sino también un llamado a la reflexión estética donde el intérprete logre ahondar en diversas facetas expresivas. En el Estudio en do sostenido menor, Cheung proyecta una atmósfera triste y sombría desde la cual el intérprete debe explorar el potencial vocal de la marimba para 'cantar' de una manera lírica y dramática. De manera similar, el siguiente estudio de Cheung en el programa, el Estudio en re mayor, también se centra en la proyección de largas líneas vocales, pero incorpora adicionalmente motivos rítmicos con carácter de danza.
La composición de música para marimba inspiradas en la música vocal conecta el programa con la obra del argentino Alejandro Viñao. La música de Viñao se caracteriza por el empleo de pulsaciones rítmicas que estructuran formas más amplias, así como por la exploración de sistemas de organización musical diferentes al sistema europeo, logrando favorecer más los elementos rítmicos sobre los elementos armónicos de la construcción melódica.
Sobre sus Kahn Variations Viñao comenta:
Durante años he escuchado al cantante pakistaní Nusrat Fateh Ali Khan. Fue quizás el mayor exponente del Qawwali, la música de los místicos sufíes. Esta música en general, y el canto de Ali Khan en particular, se caracterizan por una notable sutileza rítmica y melismática.
Las variaciones de Kahn son un conjunto de ocho variaciones rítmicas basadas en un tema tradicional de la música Qawwali, interpretado por Ali Khan. El pulso básico y la sensación de la música han permanecido en mi mente desde que escuché la grabación por primera vez a principios de los 90. Desarrollé cada una de las ocho variaciones —que se interpretan como una pieza continua— explorando un aspecto rítmico y melódico diferente del tema original. Sin embargo, desde el punto de vista armónico, la pieza es bastante estática, respetando la falta de armonía —en el sentido occidental— del tema tradicional original.
Adicionalmente a las marimbas, caracterizadas por su sonido puro y cálidamente prolongado, el vibráfono permite también desarrollar el mismo tipo de repertorios para teclados, pero enriquece su sonoridad con aquella fluctuación ondulante que emula el vibrato de las cuerdas frotadas o del canto; este vibrato artificial da origen al nombre del instrumento. Julián García incorporó dos obras para vibráfono en su programa de concierto: El Jardín de Morfeo y Hard-Boiled Capitalism and the Day Mr. Friedmand noticed Google is a Verb.
El profesor de composición y teoría musical, Roberto Rubio había escrito por solicitud de Julián García, quien había sido discípulo suyo, la obra Seis segundos para multipercusión y narrador para ser interpretada en su concierto de grado en 2023. Posteriormente, con el objetivo de participar en esta Serie de los Jóvenes Intérpretes del Banco de la República, Julián García contactó nuevamente al maestro Rubio para comisionar una obra para vibráfono; para esta comisión Rubio retomó una obra para piano que había iniciado a escribir en 1991 y la empleó como material germinal para consolidar El Jardín de Morfeo. Sobre el lenguaje musical propio de su obra, Rubio indica:
Más que contar una historia, la pieza busca evocar diferentes momentos, imágenes y sensaciones asociadas con el mundo de los sueños. De ahí surge el título. Por esta razón, no existe una narración concreta que deba seguirse, sino una sucesión de atmósferas que pueden ser percibidas libremente por quien escucha.
Entre los elementos musicales más relevantes se encuentran la modalidad, escala de tonos enteros, armonía paralela y el empleo de acordes triádicos alterados y/o extendidos, junto con otros procedimientos característicos de aquello que habitualmente denominamos impresionismo musical.
Similarmente al Jardín de Morfeo, Hard-Boiled Capitalism and the Day Mr. Friedmand noticed Google is a Verb, de Ben Wahlund, también surge como una comisión gestada desde el medio universitario. Wahlund compuso esta obra como una comisión del reconocido percusionista Mike Truesdell, quien la estrenó en el Festival de Verano Nancy Zeltsman de 2009; el título de la obra está inspirado en el libro Capitalismo y Libertad de Milton Friedman y está concebida como una reflexión sobre la sociedad de consumo norteamericana. Sobre su obra, Wahlund comenta:
La obra fue concebida antes de que se popularizara la idea de la recesión actual. Mi objetivo es reflejar el fervor que muchos estadounidenses sintieron en el apogeo de la opulencia y la frescura que la eliminación de ideas obsoletas ofrece a la próxima generación. Elegí el vibráfono como instrumento, en parte a petición del Sr. Truesdell, pero también porque considero que la sencillez de las barras metálicas graduadas suele pasarse por alto, al igual que el concepto fundamental de vivir dentro de las posibilidades económicas: una lección que gran parte de Estados Unidos debería haber aprendido hace mucho tiempo.
La multipercusión como un universo sinfónico
Un espacio sonoro donde los percusionistas acostumbran a extrapolar sus capacidades musicales es el conjunto de multipercusión; en este caso el instrumentista se convierte en un verdadero “hombre-orquesta” donde logra crear una sonósfera que se expande con ambiciones y exigencias tanto sinfónicas como coreográficas. En el Ogre Ballet, de Casey Cangelosi, el intérprete debe mantener sobre un ostinato rítmico una marcha que recorre un pequeño ensamble de percusión organizado por parejas de instrumentos iguales dispuestos en espejo; la obra exige al intérprete mantener la estabilidad de una pulsación constante, sobre la cual diversos ataques y motivos rítmicos se sobreponen a través del ensamble instrumental a cargo de una sola persona.