PROGRAMA
CARL HEINRICH CARSTEN REINECKE (1824-1910)
Introduzione ed Allegro Appassionato, Op. 256 (1900)
DANIEL ALBERTO MORENO (n. 1997)
Andes – Suite Latinoamericana (2022)
ERNESTO CAVALLINI (1807-1874)
Adagio e Tarantella (1869)
INTERMEDIO
JOSÉ REBELO BURBANO (1958-2020)
Amanecer andino (1992)
RAYMOND GALLOIS-MONTBRUN (1918-1994)
Concertstück (1946)
PAQUITO D’RIVERA (n. 1958)
Three Pieces for Clarinet and Piano (1991-1994)
ACERCA DEL ARTISTA
Es un músico multifacético y curioso que se ha presentado en diferentes escenarios como solista, como músico de orquesta y en formatos tradicionales, gracias a su afinidad con las músicas colombianas, latinoamericanas y académicas de Europa occidental. Asimismo, aboga por la creación, preservación y difusión de la cultura, lo que se ha constituido como una parte importante de su proyecto de vida.
La guía de sus maestros, así como de otras inspiraciones artísticas, ha representado una ayuda fundamental para perseverar en la búsqueda de la dignificación de la música en nuestros tiempos: tiene como misión el dar a conocer la riqueza de las diferentes expresiones tangibles e intangibles, y aportar en la construcción de una sociedad más sensible, equitativa y consciente, dejando una huella positiva a su paso.
Su recorrido con el clarinete comenzó a los siete años en el Colegio Salesiano de León XIII. Desde el 2015, asiste a festivales y concursos en el territorio colombiano. Fue miembro de la Banda Sinfónica Juvenil de Colombia (2017), de la Orquesta ‘A la colombiana’ (2018) y de la Orquesta Filarmónica Pre-Juvenil de Bogotá (2019). Culminó sus estudios técnicos con énfasis en clarinete en el Programa de Formación Musical e Instrumental del Instituto Salesiano de León XIII en noviembre del 2019 y le fueron conferidas las más altas condecoraciones artísticas de su colegio, al igual que de las alcaldías locales de La Candelaria y Santa Fe.
En 2021 fue admitido en el Cycle Spécialisé del Conservatoire à Rayonnement Régional (CRR) de París, en el que presentó un certificado de análisis y dos años después obtuvo su Diploma de Estudios Musicales (DEM) en clarinete por unanimidad del jurado.
Desde 2022 es profesor en el proyecto DÉMOS de la Philharmonie de París, trabaja con el Conservatoire Nadia et Lili Boulanger (CMA09) y es docente titular de la clase de Clarinete y de Formación Musical de la École Municipale Claude Debussy de Villeneuve-la-Garenne.
Actualmente participa en proyectos independientes y cursa su tercer y último año de Licenciatura en Musicología, Interpretación y Patrimonio en el CRR de Rueil-Malmaison y la UVSQ - París Saclay como delgado de su promoción. En 2026 regresa a su ciudad natal para presentar su concierto en la Serie de Jóvenes Intérpretes del Banco de la República.
NOTAS AL PROGRAMA
UN CLARINETE DE DOS MUNDOS
Por Irene Littfack Neira
El clarinete es uno de esos instrumentos que tienen doble nacionalidad: es tan de aquí como de allá, tan europeo como latinoamericano, tan académico como popular. Esa doble identidad lo ha convertido en un instrumento versátil, protagonista de géneros y estilos tan diversos como distantes entre sí, y en un puente entre pasado y presente, tradición y vanguardia.
Su voz dulce, cálida y brillante marida bien no solo en las partituras románticas, sino en las big bands de jazz o en los ritmos y danzas latinoamericanas. Lo mismo puede emocionar escucharlo en el mítico Concierto para clarinete de Wolfgang Amadeus Mozart, que representando al gato en Pedro y el lobo de Sergéi Prokófiev, o como protagonista de auténticos himnos colombianos como Fiesta de negritos o Colombia tierra querida, de Lucho Bermúdez. El clarinete es, en sí mismo, muchos universos, todos ellos hilvanados por ese timbre amaderado y envolvente, claroscuro, maleable pero inconfundible, que ha fascinado por tres siglos a compositores de todos los continentes.
Este programa es un homenaje a esos dos mundos de los que el clarinete es puente: el ‘antiguo’ y el llamado ‘nuevo’ continente. Es un viaje de ida y vuelta con paradas en Alemania, Italia, Francia, Colombia y Cuba a través de obras que rara vez escucharemos juntas en un solo espacio, pero que están delicadamente conectadas para mostrarnos un clarinete que canta, baila, susurra o brilla. Las obras que conforman este programa no son las más populares o conocidas del repertorio clarinetístico y, por tanto, hay también una clara intención de presentarnos un clarinete diferente y descubrir algunas de sus joyas ocultas.
El Romanticismo alemán
Carl Reinecke (1824-1910) escribió Introduzione ed allegro appassionato para clarinete iniciando el siglo XX, tras haber acumulado una veintena de obras para instrumento solista, ensambles de cámara, sinfonías y óperas. Hijo de padre músico, Reinecke comenzó su educación desde temprana edad y a los siete años ya componía. Aunque escribió numerosas obras, su papel fue más bien discreto dentro del contexto romántico del que hacía parte, dentro del que se encontraban Mendelssohn, Schumann y Liszt. Sin embargo, Reinecke brilló especialmente con sus obras de música de cámara, específicamente con su Sonata Ondine para flauta, y también como profesor de una nueva generación de compositores muy reconocidos como Edvard Grieg, Leoš Janáček, Isaac Albéniz, Sofie Rohnstock y Elisabeth Wintzer, entre otros.
Introduzione ed allegro forma parte de las obras de su último periodo de composición, que refleja un estilo romántico muy claro y un vívido ejemplo de la tradición alemana de la Hausmusik (música doméstica), concebida para círculos pequeños de intérpretes que se reunían por el placer de hacerla. La introducción es un fragmento doloroso, sombrío y cantabile en el que el clarinete se mueve por todo su registro con gran expresividad, mientras que el allegro appassionato es un desarrollo dinámico y contrastante, en el que dos temas principales se debaten entre lo oscuro y lo luminoso; lo melancólico y lo brillante, dejando claro que en esta, como en varias partituras del período romántico, la búsqueda era la expresión de las emociones y pasiones humanas a través de un diálogo musical equilibrado y poco pretensioso en términos de virtuosismo. Más allá de lo técnico (que se da por sentado), el reto aquí está en la búsqueda del significado de cada frase, en encontrar la emoción en cada tema, en hacer cantar lo más profundo de las pasiones y llevar la tensión al límite para finalmente resolverlas.
Un paseo por los Andes
Saltamos radicalmente de época y latitud para sobrevolar la cordillera de los Andes y aterrizar en tres parajes distintos con la suite Andes del trompetista y compositor colombiano Daniel Alberto Moreno (n. 1992), que, entre otras cosas, es el compositor más novel de este recital y se ha convertido en uno de los referentes más prolíficos de su generación. Su música está basada en la riqueza cultural de Latinoamérica, y busca exaltar, celebrar y rendir homenaje a la diversidad y la belleza de la región.
Andes es una obra conformada por tres movimientos inspirados en paisajes y ritmos de la cordillera, desde el sur hasta el norte del continente. El primer movimiento nos lleva a Chile y Argentina a través del tango, y nos sitúa en el volcán Ojos del Salado, que le da nombre a esta primera pieza. Las articulaciones y los acentos incisivos, típicos del tango, así como la intensidad rítmica y las melodías apasionadas del movimiento representan la fuerza incandescente del volcán. El segundo movimiento es un ritmo de pasillo que nos dirige a la región andina colombiana y nos traslada, concretamente, a los Bosques de niebla que abundan en la zona. Finalmente, el tercer movimiento, Yaracuy, está basado en el merengue venezolano y nos contagia del carácter festivo y danzario de este ritmo típico de la región norte de Venezuela.
Danzas endiabladas
A Ernesto Cavallini (1807-1874) se le conocía como el «Paganini del clarinete», sobrenombre que, de entrada, dice mucho sobre él. Por una parte, fue el clarinetista más virtuoso del siglo XIX, miembro de la orquesta de la Scala de Milán, y admirado por compositores como Rossini y Verdi. También se destacó como solista, haciendo giras por Europa y compartiendo sus conocimientos con otros músicos. Su dominio del instrumento era tal que Cavallini fue tomado como punto de referencia en países como España para comparar y calificar el nivel de otros clarinetistas. Por otra parte, además de tocar, compuso obras de gran dominio técnico para su instrumento y contribuyó a ampliar el repertorio existente para la época. De hecho, escribió, como Paganini, una serie de treinta caprichos.
Entre su gran catálogo de obras se encuentra Adagio e tarantella para clarinete y piano, una pieza de estructura sencilla y simétrica, pero con un nivel de virtuosismo que va in crescendo a lo largo de la obra. Inicia con una introducción lenta y muy lírica, que bebe de la tradición operática de su natal Milán y continúa con una cadencia en la que el clarinete se luce en registro y amplitud. Luego se da paso a la tarantella, una danza folclórica italiana de métrica ternaria que va aumentando de velocidad hasta llegar a un extremo frenético e insuperable en el que Cavallini añade retos como la digitación, los cambios de registro, el control del sonido, las articulaciones y la velocidad endiablada que le mereció la comparación con Paganini.
La leyenda dice que la tarantela surgió alrededor del siglo XVI en Italia, tras un brote por mordeduras de tarántula que sumió a la población en estados de trance y frenesí. No había medicina conocida que lo curara, pero se creía que expulsando el veneno por medio de la transpiración se calmaban los síntomas, así que los enfermos bailaban sin parar para curarse. Hoy, en contextos de celebración en Italia, todavía se bailan las tarantelas hasta llevar a los bailarines al límite de sus capacidades, tal como lo hizo Cavallini con los clarinetistas.
Paisajes colombianos
José Revelo Burbano (1958-2020) fue uno de los grandes nombres de la música andina colombiana que contribuyó a su desarrollo y visibilidad internacional con sus interpretaciones y composiciones. Guitarrista, compositor y arreglista, fue miembro del mítico grupo Seresta, liderado por el clarinetista Jaime Uribe: la primera agrupación de música tradicional colombiana en estar nominada a un Grammy Latino.
Revelo escribió obras que están en la memoria de los colombianos, como la Fantasía en 6/8, pieza obligada de todo tipo de ensambles instrumentales, o el bambuco Amanecer andino, original para trío de clarinete, guitarra y bandola, que escucharemos hoy en versión para clarinete solo. La pieza describe con tono bucólico un amanecer en las montañas colombianas. Una melodía ligera, exquisita y colorida del clarinete inicia suavemente, como anunciando la salida del sol, y se desarrolla hasta brillar plenamente, y jugar con las nubes y los campos. El ritmo implícito de bambuco nos sitúa definitivamente sobre la cordillera y describe con perfección la atmósfera. Mientras escuchamos la voz dulce del clarinete, podemos imaginar el frescor de la mañana, la neblina disipándose, el aroma del café o el verdor de las montañas del corazón colombiano.
El Modernismo francés
Raymond Gallois-Montbrun (1918-1994) fue un violinista y compositor francés reconocido principalmente por su faceta como solista, y por las obras y conciertos que compuso para su propio instrumento. Además, escribió sinfonías, música para cine y música de cámara. Compuso Concertstück para clarinete y piano dos años después de haber ganado el Gran Prix de Rome, es decir, en un momento cumbre de su carrera compositiva. La obra fue escrita para los exámenes anuales del Conservatorio de París, en 1946, tal como otras piezas que hoy son estándares del repertorio, como la Rapsodia de Debussy.
Se trata de una pieza corta que condensa en poco menos de ocho minutos un gran virtuosismo, una gran exigencia expresiva y una serie de desafíos técnicos que ponen a prueba al intérprete. El estilo compositivo refleja algunas de las tendencias de mitad de siglo en Francia, un estilo neoclásico y modernista con melodías cromáticas, armonías extendidas, escalas modales y tonales, cambios radicales de tempo y una mayor riqueza rítmica que dan lugar a un discurso musical con episodios contrastantes que van desde momentos calmados y expresivos, hasta los más humorísticos, irónicos o serios.
De Cuba para el mundo
Paquito D’ Rivera (n. 1948) es una de las figuras más reconocidas en el mundo del latin jazz, y las músicas populares y afrocubanas. En calidad de clarinetista y saxofonista, ha grabado con algunas de las figuras más importantes de la música cubana, entre ellas, Chucho Valdez e Irakere, y ha extendido los ritmos populares del Caribe y Latinoamericana por todo el mundo, logrando posicionarlas no solo en grandes festivales y escenarios, sino en el contexto académico de los continentes de Asia y Europa.
Sus Tres piezas para clarinete y piano son un ejemplo de lo anterior. Cada una rinde homenaje a un compositor fundamental en la historia de la música que ha influenciado directamente la trayectoria de Paquito D’Rivera. La primera, Contradanza, está dedicada a Ernesto Lecuona, célebre compositor cubano que dio forma a la zarzuela cubana y escribió más de una decena de obras del género lírico, así como una gran cantidad de canciones populares. La Contradanza de D’ Rivera se caracteriza por su ritmo sincopado, y sus juegos rítmicos entre piano y clarinete.
La segunda, Habanera, está dedicada a Ravel, quien se enamoró de esta danza típica del siglo XIX en Cuba y la integró en sus composiciones. La de D’Rivera consiste en una melodía lírica, expresiva y calmada sobre un acompañamiento en bloque del piano.
Finalmente, la tercera pieza es el Vals venezolano dedicado a Antonio Lauro, el más grande exponente de este género venezolano y quien logró universalizarlo. En las piezas de Lauro se condensa el espíritu de los valses románticos que vinieron de Europa y se nutrieron de las tradiciones de América para dar lugar a un ritmo propio. Así, esta última pieza de D’ Rivera recoge el espíritu de todo el programa, ese de unir delicadamente un continente con otro y mostrar las conexiones de aquí y de allá a través de ese instrumento-puente que ha sido el clarinete.