Hay gente, lugares y animalitos que uno quisiera guardar para siempre 🥺

En el corazón del Guaviare, en el piedemonte amazónico, la serranía de La Lindosa conserva pinturas que siguen hablándonos a través del tiempo. En sus cárcavas y abrigos rocosos se encuentran escenas de caza, rituales, fauna y flora, plasmadas con pigmentos naturales sobre la piedra.

Estas imágenes son narrativas gráficas que revelan formas de habitar el territorio, de relacionarse con la naturaleza y de comprender el mundo. Son huellas de personas que observaron con atención aquello que las rodeaba y decidieron dejar constancia de lo que era importante para ellas.