Los hábiles navegantes del río Atrato utilizan palancas para medir la profundidad del agua y guiar sus embarcaciones, evitando atascos en aguas poco profundas. Sus vidas se ven afectadas por las intensas lluvias tropicales que hacen del Atrato uno de los ríos más caudalosos del mundo. Durante siglos, indígenas y afrodescendientes han tallado canoas o champas a partir de un solo tronco.
Imagen principal Media
No convertir a WebP
Desactivado
Plan de Transparencia y ética pública
Derechos de uso