¿Cuántas historias más estarán guardadas en las palabras que usamos todos los días? 🪙
En Colombia, la palabra china forma parte del habla cotidiana. Suena cercana y familiar, pero detrás de ese uso común hay una historia que se remonta a los años de la Independencia.
En 1813, Antonio Nariño ordenó en la ceca de Santafé la acuñación de monedas de plata de medio real y dos reales. En uno de sus anversos aparecía la alegoría de la Libertad representada como una mujer indígena con tocado de plumas y la inscripción “LIBERTAD AMERICANA”, una imagen que rompía con la tradicional de los retratos de reyes. En el reverso junto a una granada entreabierta, podía leerse “NUEVA GRANADA. CUNDINAMARCA”. Estas monedas circularon hasta 1816, pero luego se convirtieron en moneda de circulación nacional hasta 1826.
La figura femenina mirando hacia la izquierda no era un detalle menor. A diferencia de las monedas borbónicas, donde los reyes dirigían el rostro hacia la derecha, esta imagen marcaba una distancia simbólica con la monarquía y afirmaba una identidad política y cultural propia. Su acogida fue tan amplia que el Congreso de las Provincias Unidas de la Nueva Granada la reconoció como moneda del territorio, y Francisco de Paula Santander ordenó acuñarlas con plata procedente de iglesias para financiar campañas militares y pagar a los soldados.
Con el tiempo, como la palabra china ya se usaba para nombrar a niñas indígenas, estas monedas que mostraban la imagen de una mujer indígena empezaron a conocerse popularmente como La China. Años después, el término se extendió en el lenguaje cotidiano hasta convertirse en una forma de referirse a niños y niñas.
Hoy, estas y muchas otras piezas pueden encontrarse en nuestra colección numismática.💛
Publicado en @museosbanrep el 14 de marzo de 2026