Durante el reinado de Felipe IV se fabricaron las primeras monedas de oro del Nuevo Reino de Granada. Gracias a la abundancia aurífera del territorio, la Casa de Moneda de Santafé acuñó principalmente piezas de oro que ayudaron a sostener las finanzas de la monarquía hispánica. Estas monedas eran conocidas como macuquinas, en el reverso tenían el escudo de armas de la Corona española y, en el reverso, la cruz potenzada, símbolo del catolicismo y de la estrecha relación entre el imperio español y la Iglesia católica.
Su fabricación era artesanal y su acuñación se hacía al golpe de martillo, por lo que una de sus características más visibles eran los bordes irregulares. Es por esta razón que algunas personas aprovechaban esa característica para cortar o limar pequeñas porciones del metal.
Las monedas de plata se conocían como reales y las de oro como escudos. A diferencia de las monedas actuales cuyo valor está determinado por el número que tienen inscrito, el valor de una macuquina dependía de la cantidad de oro o plata que contenía. Las macuquinas que tenían menos metal solían ser utilizadas en transacciones cotidianas, pero si había un intercambio que requería grandes cantidades de dinero, se podían usar los doblones, piezas de oro que equivalían a 2 escudos y a 32 reales.
Si quieres conocer más información sobre los doblones, visítanos en el Museo Casa de Moneda o en la colección en línea https://colecciones.banrepcultural.org/
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📍 Calle 11 # 4-41, La Candelaria, Bogotá.
🎫 Entrada gratuita.
Publicado en @museosbanrep el 6 de junio de 2026