✍️ Rebelde, intrépida y atrevida: Belisa Botero Mora, una escritora “muy pereiranita”, hija del Otún, pero criada en Salamina, Caldas.
Nació (supuestamente) el 27 de diciembre de 1895 en el seno de una “buena familia” que le permitió estudiar en el colegio de las Hermanas de la Presentación al cual solo se podía acceder si se contaba con dinero, una buena reputación y un buen apellido.
Su vida personal es un misterio porque, aparentemente, se casó a los 13 años, no tuvo hijos y su formación fue el amor por la lectura y la escritura.
📝 Belisa fue una mujer inteligente y astuta porque supo esquivar el clasismo, conservadurismo y patriarcado de la época. Sabía que cuando el tema de sus escritos pudiera despertar la furia de sus vecinos, prefería publicar en Manizales o, incluso, más lejos de allí.
Al igual que en el caso de otras autoras caldenses de la época, los escritos de Belisa Botero circularon en periódicos y revistas. Según la crítica, ella no era “lo suficientemente buena” porque no se decidía y prefería tomarse licencias poéticas para explorar diferentes géneros como el cuento, el ensayo y la crónica.
Su obra evolucionó, al inició no se salía de temas como la iglesia y el catolicismo… pero, con el paso del tiempo fue perdiendo el miedo a hablar de asuntos más profundos y personales como sus emociones, sus sentimientos, la muerte, el suicidio, el miedo y la sensualidad, hasta el punto en que logró construir personajes femeninos complejos y trágicos. Sin embargo, su carrera como escritora no duró lo suficiente, puesto que, según la edición del 13 de septiembre de 1947 del periódico 'Pregón Cívico de Salamina', Belisa dejó de escribir porque su esposo se lo exigió.
👉 Conoce más sobre su vida y obra en la conferencia ‘El legado literario de Belisa Botero Mora’ con la investigación liderada por Adriana Villegas Botero (@adrivillegasb) y su biografía la encuentras en la Enciclopedia de la #BibliotecaVirtualBR, léela aquí »
Publicado en @banrepcultural el 3 de octubre de 2024