A partir de octubre de 2026, el Centro Cultural del Banco de la República en Medellín invita a descubrir Pequeños formatos, grandes historias, una selección de investigaciones sobre el universo de las estampillas y su papel como documentos de memoria, identidad y cultura visual.

Las estampillas son mucho más que piezas postales. En sus reducidas dimensiones reúnen relatos sobre la historia, la identidad, la memoria, los territorios y las transformaciones culturales de una sociedad. Esta sección presenta una selección de investigaciones desarrolladas por estudiantes de Artes Visuales, quienes tomaron las estampillas como punto de partida para explorar narrativas, personajes, acontecimientos y representaciones que han circulado a través del correo y la cultura visual.

Desde el análisis de imágenes, símbolos y contextos históricos, los proyectos aquí reunidos revelan cómo estos pequeños formatos se convierten en valiosos documentos para comprender diversas formas de comunicar, recordar y construir imaginarios colectivos. Cada investigación propone una mirada particular sobre el patrimonio postal, invitándonos a descubrir las grandes historias que pueden habitar en un pequeño fragmento de papel.

Esta selección de ejercicios investigativos que exploran cómo estos pequeños objetos postales han sido portadores de relatos históricos, símbolos nacionales, personajes, paisajes y acontecimientos que han circulado dentro y fuera de Colombia. A través de diferentes aproximaciones, los estudiantes analizan las estampillas como archivos visuales capaces de revelar transformaciones sociales, políticas y culturales.

Las investigaciones permiten acercarse a temas tan diversos como la construcción de imaginarios nacionales, los sistemas de comunicación, la representación del territorio, el patrimonio cultural y las formas en que las imágenes viajan, permanecen y adquieren nuevos significados con el paso del tiempo.

Esta iniciativa busca poner en diálogo la filatelia, el arte y la investigación académica, destacando el potencial de las estampillas como herramientas para leer la historia desde perspectivas contemporáneas. Una invitación a detenerse en los detalles y descubrir cómo, en apenas unos centímetros de papel, pueden habitar grandes historias.

OCTUBRE: CHASKIS

Por: Anderson Orrego Quinchía. Estudiante en la facultad de Artes y Humanidades dentro del programa académico Artes Visuales en la ciudad de Medellín, Antioquia. andersonorrego18@gmail.com

 

Cuando se dio la colonización por parte de Europa hacia el continente americano o el entonces conocido como “nuevo mundo” hubo un gran choque cultural, pues mucho de lo que descubrieron allí los invasores resultó novedoso, desconocido e incluso curioso. Entre estas “novedades”, en América, específicamente en el territorio que hoy se conoce como Perú, existía un sistema de comunicación más eficiente que el de los españoles; ante la ausencia de caballos “los chasquis, un cuerpo de mensajeros tan proverbialmente eficaz que los españoles siguieron empleándolo bastante tiempo después de la conquista.” (Álvarez, párr. 1). 

Durante el Incanato, periodo de dominación de la población Inca, los “chaski” o “chasqui” desempeñaban la tarea de llevar mensajes a través de los caminos que conectaban las diferentes regiones, tales como el Quapaq Ñan, el Gran Camino Inca (llamado también Camino Principal Andino o Camino Real Inca). Por su parte los Aztecas, llamaban a sus mensajeros los "Paianis” (considerados “los de los pies ligeros”

Su traducción proveniente del náhuatl significa “el que adelanta” o “el que corre rápido”) y los “Tamemes" (derivando de la palabra tlamama, que significa cargar, en náhuatl se refería a “el que carga” siendo los cargadores y mensajeros profesionales del imperio mexica); éstos portaban noticias que mantenían al emperador en contacto con sus vastos dominios.

Tenían otra manera de dar aviso por estos correos, y era haciendo ahumadas de día de uno en otro, y llamaradas de noche. Para lo cual tenían siempre los chasquis apercibido el fuego y los hachos, y velaban perpetuamente de noche y de día por su rueda, para estar apercibidos para cualquier suceso que se ofreciese. Esta manera de aviso por los fuegos era solamente cuando había algún levantamiento y rebelión de reino o provincia grande, y hacíase para que el Inca lo supiese dentro de dos o tres horas cuando mucho (aunque fuese de quinientas o seiscientas leguas de la corte), y mandase apercibir lo necesario para cuando llegase la nueva cierta de cuál provincia o reino era el levantamiento. Éste era el oficio de los chasquis y los recaudos que llevaban. (Garcilaso de la Vega, 1609/2023, cap. XVII)

Con lo narrado por Garcilaso nos damos cuenta de que los chaskis, además de transportar mensajes, también ofrecían servicio de dar avisos y noticias de formas casi inmediatas a través de un vasto territorio.

Los chaskis se dividían en dos tipos: “hatun chaski” (correo mayor o de larga distancia) quienes se encargaban de aquellos mensajes que requerían ser llevados por largos caminos hacia las regiones más lejanas; en algunas ocasiones, a mitad de camino se hacía necesario encontrarse con otro hatun chaski a quien se encargaba de recorrer el camino restante. Y los “churo mallo chaski” (correo que trae el caracol) que recibían el encargo de llevar mensajes de forma segura hacia localidades cercanas, distinguiéndose por siempre llevar consigo un pututo, una cesta, un mazo y un sombrero con penacho de plumas.

Para optimizar la comunicación y, de alguna manera, formar un lenguaje mediante códigos, los Incas establecieron el sistema de Quipas, las quipas fueron un sistema de “escritura” para dejar contenidas sus ideas, que consta de un cordón grueso de lana, de treinta centímetros hasta seis metros de longitud, con nudos de diversos colores ubicados en diferentes posiciones, que poseían significados propios; los nudos servían también para identificar números y cifras. Los Quipucamayos eran los especialistas a cargo de elaborar, leer y/o interpretar el mensaje, además de también archivar las quipas.

En lengua Quichua Inca, el termino chaski significa "recibir el mensaje", y hacía alusión al momento en que un chaski llegaba a un tambo (sistemas de postas) donde otro chaski le esperaba para recibir el correo, a fin de continuar el recorrido hacia el destino; al momento de entregar el mensaje se pronunciaba la palabra chaski, a pesar de que esta palabra hoy día se establece como correo lo cierto es que mensajero se decía “kacha” y dejando chaski a su traducción original obtendríamos “recepción, aceptación consentimiento” por lo cual es posible inferir que la razón de pronunciar dicha palabra al entregar el mensaje buscaba confirmar la entrega, aceptar el encargo y ceder su trabajo al siguiente. Dichos tambos se hallaban a unos pocos kilómetros unos de otros siendo generalmente entre 1.4km hasta 2km, “había tambos más grandes, pero situados a distancias más grandes, como los del Qhapaq Ñan o Camino Real del Inca, que estaban a veinte o treinta kilómetros y servían para acoger tropas o brigadas de trabajadores en desplazamiento” (Álvarez, párr. 7). Esto nos permite dimensionar la magnitud del trabajo del chaski y entender por qué eran cuidadosamente seleccionados los encargados para este oficio; lo que también explica el asombro de los colonos al encontrarse con este organizado sistema de comunicación y mensajería. El historiador Inca Garcilaso de la Vega nos narra:

Para lo cual tenían a cada cuarto de legua cuatro o seis indios mozos y ligeros, los cuales estaban en dos chozas para repararse de las inclemencias del cielo. Llevaban los recaudos por su vez, ya los de una choza, ya los de la otra; los unos miraban a la parte del camino, y los otros a la otra, para descubrir los mensajeros antes que llegasen a ellos, y apercibirse para tomar el recaudo, porque no se perdiese tiempo alguno. Y para esto ponían siempre las chozas en alto, y también las ponían de manera que se viesen las unas a las otras. Estaban a cuarto de legua, porque decían que aquello era lo que un indio podía correr con ligereza y aliento sin cansarse. (1609/2023, cap. XVII)

En la actualidad muchos de los tambos aún existen, lamentablemente no en impecable conservación, puesto que se llegaron a registrar más de dos mil de ellos, sin embargo, los que se preservan más intactos son aquellos ubicados en el Qhapaq Ñan, sin embargo estos son utilizados para llevar a cabo actividades poco culturales o muy “despropositantes” por así decirlo “el paso del tiempo no solo cambió la naturaleza provisora de los tambos a una de negocios y ventas, sino que las actividades que se llevaban a cabo allí le dieron el apodo de ‘tambarría’, sinónimo de burdeles.” (Jiménez, 2024, párr. 15.). Al parecer debido a las numerosas visitas de personas provenientes de diversos lugares abrieron paso a la idea de utilizar estos espacios para ese tipo de establecimientos y se dio con suma facilidad debido a que estos tambos se encuentran fuera de las ciudades.

1 trabajo realizado parala asignatura de Curaduría, Laboratorios Mediáticosy Contextos, instruida por la profesora Daniela ArgüellesGómez dentro delInstituto Tecnológico Metropolitano(ITM).

2026.

2 estudiante en la facultad de Artes y Humanidadesdentro del programaacadémico Artes Visuales en la ciudad de Medellín, Antioquia. andersonorrego18@gmail.com

3 laimagen a blancoy negro fueescaneada del libro“Historia pre-filatelica y catálogo de marcas postales de Colombia 1770-1859", la segunda imagen fue tomada de la página Wordpress https://filostamp.wordpress.com/2021/03/22/los-incas/
 

Bibliografía

Jorge Álvarez. (2023). Chasquis, los eficientes correos que comunicaban todos los rincones del imperio incaico. https://www.labrujulaverde.com/2023/11/chasquis-los-eficientes-correos-que-comunicaban-todos-los-rincones-del-imperio-incaico

Mery Jiménez. (2024). Tambos incas: de lugares de suministro y alojamiento a espacios de      venta   y          prostitución     indígena            en                 la        época colonial. https://www.infobae.com/peru/2024/01/12/tambos-incas-de-lugares-de-suministro-y-alojamiento-a-espacios-de-venta-y-prostitucion-indigena-en-la-epoca-colonial/

Garcilaso de la Vega, I. (1609/2023). Comentarios reales (Primera parte), capítulo XVII. https://es.wikisource.org/wiki/Comentarios_reales_(Primera_parte)/XVII

Imagen    del    sello     postal    emitido    por    Perú    con    motivo    de    un    chasqui. https://filostamp.wordpress.com/2021/03/22/los-incas/

Exposición,       colección       e       investigación       en       torno       a       los       Quipas. https://artsandculture.google.com/project/khipus?hl=es-419

Acerca de los Paianis. https://www.runthehistory.com/2017/09/painani-los-mensajeros-del-imperio-azteca.html

Acerca de los Tamemes. https://www.mexicodesconocido.com.mx/los-tamemes.html

Imagen principal Media
Estampillas chasquis
No convertir a WebP
Desactivado
Derechos de uso