En la etapa de la colonización española, la música se utilizó como herramienta de integración y control social. Las colonias peninsulares trajeron consigo una rica tradición musical que se fusionó con las prácticas de las comunidades indígenas y afrodescendientes, creando un ambiente musical diverso. La música desempeñó un papel crucial en la vida social y ritual de las comunidades coloniales; era fundamental en celebraciones religiosas, eventos sociales y reuniones comunitarias, actuando como vehículo de cohesión social y expresión cultural. Nuestra tarea es dar a conocer algunos detalles básicos de la música en en la era colonial de la Nueva Granada y su relación con el instrumento musical La Guitarra.
Tertulia amigos de siempre, es un grupo de amigos que se reúne libremente para compartir vivencias, historias, anécdotas y saberes en un ambiente de diálogo amable, cordial y sincero. Su propósito es promover el arte, la cultura y el conocimiento, con especial énfasis en el rescate y la difusión de la música colombiana en sus diferentes formas y tonalidades —desde expresiones folclóricas como el bambuco, el pasillo o el porro, hasta músicas de época de circulación nacional e internacional—, preservando así una memoria sonora que conecta generaciones y enriquece el patrimonio cultural.
La tertulia se nutre también de la historia viva de Medellín y de esos recorridos barriales que permiten redescubrir la ciudad desde sus rincones más simbólicos. Las conversaciones evocan los antiguos cafés del centro, los teatros y salones de baile donde resonaron por décadas boleros, tangos y música andina; las plazas donde se reunían músicos populares; y los parques tradicionales —como el Parque Bolívar, el Parque de Boston o el Parque de El Poblado— que han sido testigos de serenatas, festivales espontáneos y encuentros comunitarios.
A través de estas remembranzas y recorridos, Tertulia Amigos de Siempre revitaliza la memoria personal y colectiva: revive las historias de barrio, reconoce los lugares que hicieron vibrar a distintas generaciones y mantiene vivo el latido cultural de Medellín. Es un espacio donde el pasado dialoga con el presente para fortalecer la identidad, la amistad y el amor por la cultura.