La captura y reproducción fotográfica desde su nacimiento, y conforme ha venido siendo objeto de innovaciones técnicas en su accionar, se ha inscrito en el sempiterno debate acerca de su emplazamiento entre la esfera artística y la meramente documental. Al margen de las potencialidades estéticas que se le puedan adjudicar o no, el patrón común de ambas dimensiones concibe a la imagen fotográfica como un fin en sí mismo, denotando la representación de un mundo subjetivo o no que posa impasible ante el obturador. Oscar Muñoz es un artista que opta por revertir aquella concepción, a fin de trazar los preceptos de su obra partiendo desde la misma fotografía, despojándola de su objetualidad como resultado final de observación. Alrededor de la reconstrucción, destrucción y reconfiguración de la imagen fotográfica, se centra el trabajo de este artista payanés, que pasó gran parte de su vida en Cali, y quien dirige la atención temática de sus abordajes a enfatizar la característica fugaz, efímera y mutable de la vida y los procesos de memoria, mediante imágenes que, por su condición material, no podrían ser objeto conservación archivística ante su imposibilidad por detener los cambios a los que se hallan sujetas. Inició su carrera dándole preeminencia al dibujo de escenarios domésticos propios de la cotidianidad caleña, entre los que incluye inquilinatos, acuciándolos como algo que trasciende la pura representación del instante único.
Le da cabida al empleo de soportes no convencionales, como lo hizo en 1985 con las Cortinas de baño, emplazadas en un espacio dirigido a interactuar con los espectadores, pues los dibujos de cuerpos sobre aquellas cortinas, al contacto con el agua descendiendo por ellas, se desfiguraban dejando expuesta una imagen fuera del control del mismo artista. Sus investigaciones estéticas se orientan a explorar las posibilidades materiales para hallar contenedores o prótesis de su memoria, recurriendo al empleo de registros visuales históricos para hacer un comentario sobre la amnesia del país. Muñoz pone de manifiesto el poder conceptual de obras que parten de imágenes, predispuestas a su modificación, alteración y manipulación, por las cuales rescata personajes del olvido.
El suceso protográfico es como, desde esta exposición organizada por el Banco de la República, se define al ¨estatus de la imagen en el instante previo en el cual es detenida para la posteridad¨, esencia que atraviesa de manera transversal el conjunto de obras aquí exhibidas, varias de las cuales han acompañado el periplo expositivo del artista por espacios como el Salón Nacional de Artistas en Colombia, las Bienales de La Habana, Venencia, Sao Paulo, Paris, Praga, Gwangju, entre otros.
Boletería
Taquilla
Biblioteca Luis Ángel Arango
Calle 11 # 4 - 14 · Bogotá D. C.
Lunes a viernes: 11:00 a. m. a 7:00 p. m.
Domingos: 9:00 a. m. a 4:00 p. m.
Horario extendido los días de concierto:
Miércoles: 11:00 a. m. a 8:00 p. m.
Jueves: 11:00 a. m. a 7:30 p. m.
Teléfono: 601 381 2929
Servicio ofrecido por:
