Nereo López fue un fotógrafo viajero dedicado a narrar historias, descifrar mapas e incluso retratar a la sociedad de manera espontánea. Sus fotografías encajan en estas tres acciones y su trabajo se ubica entre la poesía visual y el documento, entendido para la presente exposición como foto ensayo. Desde sus inicios en la fotografía, recorrió la geografía nacional buscando el modo de vida de las personas y los paisajes que habitaban con la intención de mostrarle a la Colombia urbana la existencia de regiones distantes, apartadas y poco exploradas. Cordilleras, costas, valles, desiertos y bosques hicieron parte de los parajes visitados por López en sus andanzas rurales. Los medios de transporte como el avión, el ferrocarril, la navegación por río y la movilización terrestre promovían el desarrollo económico y social del país, circunstancia que además aprovechaba el fotógrafo colombiano para unir sus trayectos. Este oficio evoca la vida y obra de fotógrafos clásicos en Colombia como Gabriel Carvajal y Erwin Kraus.
El fotorreportaje practicado por Nereo López se basa en los trabajos de Henri Cartier-Bresson, Irving Penn, Robert Capa, Walker Evans, David Seymour y William Eugene Smith, fotógrafos de las décadas de 1940 y 1950 que estuvieron vinculados a la agencia Magnum y trabajaron con las revistas Time y life. Desde esta concepción, la mirada fotográfica de López tiene tintes antropológicos, etnográficos y sociales, en el que se mezcla el humor, la estética subjetiva y la espontaneidad. Adicionalmente, su trabajo ha sido comparado y unido con la obra del mexicano Manuel Álvarez Bravo y la cultura fotográfica mexicana de la primera mitad del siglo XX. Los primeros trabajos del artista colombiano estuvieron dedicados al interior y a la costa caribe colombiana donde radica la esencia de su obra. Nereo era un fotógrafo de calle y de exteriores, se focalizó en el retrato y en la imagen de la gente: artesanos, campesinos y niños son plasmados en sus actividades diarias.
Las fotografías tomadas por Nereo se clasifican de dos maneras: una corta distancia para los retratos individualizados de personas, situándose aproximadamente a dos metros de los sujetos y una toma lejana para fotografías colectivas donde se ubica a varios metros de la escena o el grupo de personas, aprovechando la luz natural para hacer contrastes con siluetas. Nereo López era un fotógrafo que aplicaba el “instante decisivo” como el momento culmen de su cotidianidad fotográfica: sacar la cámara, encuadrar, disparar el flash y capturar el momento. Paralelo a su trabajo como fotógrafo de la sociedad, López también trabajó con escritores. Dirigió y produjo una serie de reportajes para la revista brasileña "O Cruzeiro", en cuyas páginas participaron varios literatos como Manuel Zapata Olivella, Álvaro Cepeda Samudio, Germán Vargas Cantillo y los hermanos Carlos y Jesús Pinzón.
Los años 50 del siglo XX fueron cruciales para Nereo López por los incesantes viajes hechos a lo largo del litoral caribe. El carnaval de Barranquilla, las escenas cotidianas en las playas y las sabanas de Bolívar y Sucre y las andanzas por algunos pueblos del Magdalena, sirvieron como fuente de inspiración y tema recurrente para su rol como viajero fotógrafo. En 1957 ocupó la jefatura de la sección de fotografía de la revista Cromos, cargo que le permitió viajar a los Llanos Orientales, principalmente Casanare y Meta; el altiplano cundiboyacense y el alto Magdalena. Nereo López fue el primer fotógrafo que retrató la diversidad y especificidad de las regiones andina, santandereana, antioqueña y chocoana. La indumentaria de los habitantes locales, las tradiciones culturales como los bailes y la cotidianidad están incluidas en su visión de la riqueza antropológica colombiana.
Boletería
Taquilla
Biblioteca Luis Ángel Arango
Calle 11 # 4 - 14 · Bogotá D. C.
Lunes a viernes: 11:00 a. m. a 7:00 p. m.
Domingos: 9:00 a. m. a 4:00 p. m.
Horario extendido los días de concierto:
Miércoles: 11:00 a. m. a 8:00 p. m.
Jueves: 11:00 a. m. a 7:30 p. m.
Teléfono: 601 381 2929
Servicio ofrecido por:
