Durante varias mañanas y tardes, Juan Antonio Roda estableció un diálogo entre él mismo y su trabajo artístico desde su taller, donde produjo infinidad de obras enmarcadas entre la abstracción y la figuración, clasificaciones que definieron su estilo de manera genérica. La etapa entre 1971 y 1985 la dedicó al grabado, técnica que le llevó a ocupar el rol del grabador más importante de Colombia. Trabajó a partir de series temáticas, donde desarrollaba un estilo particular de expresión, mezclando figuras geométricas con tonalidades monocromáticas de blancos y negros. La presente muestra exhibe seis series de grabados elaboradas por Roda, trabajos que le permitieron ahondar más en el oficio del grabador y en el rol reflexivo y calmado que podía ejercer la técnica del grabado. El nombre escogido para el subtítulo de la exposición, “Pruebas de estado”, da cuenta del proceso de elaboración de las obras en esta técnica, donde el artista verifica el avance a través de una plancha que funge roles de observación o decisión, según sea el caso. En otras palabras, este apelativo se refiere a un objeto, grabado en borrador, que le permite dar cuenta al grabador cómo avanza la obra.
Dentro de este ejercicio artístico, el borrador es un recurso muy importante que registra las etapas del proceso y es una ventaja al mostrar los testimonios resultantes entre las confrontaciones del artista con su imaginación y el uso de la técnica del grabado, así como sus intereses y sus disgustos por las formas elaboradas o plasmadas en la plancha de metal. La series secretas de Juan Antonio Roda especifican una evolución temática y cronológica en su obra, al igual que el uso de formas y tonalidades únicas, poco conocidas para el espectador. La primera de las series se titula “Retrato de un desconocido”, elaborada entre 1970 y 1971 y donde Roda hizo énfasis en el retrato, género que sobresale en su obra artística. La elaboración de esta serie contó con la unión entre fotografía y pintura, relación que inquietó al artista pues los descubrimientos fortuitos de una técnica y la otra hicieron posible la creación de atmósferas en la develación del personaje retratado en cada una de las obras. La segunda serie se denomina “Risa” y fue hecha en 1972. En este conjunto el gesto de la risa, junto con los ojos, son los protagonistas al profundizar Roda en la expresión de las personas retratadas y en el complejo proceso de elaboración de los cuadros. La inspiración de esta serie fue una película de Elio Petri, cineasta italiano, donde la trama gira en torno a la investigación realizada a una joven desaparecida por la guerra, cuyo único recuerdo es una fotografía donde precisamente aparece sonriendo. La otra fuente del conjunto en mención son las fotografías de los hijos de Roda, que aparecen riendo en el estudio del artista.
La tercera serie se titula “El delirio de las monjas muertas”, elaborada entre 1973 y 1974 y donde Roda tomó como inspiración los retratos coloniales elaborados en su mayoría por pintores anónimos. El toque personal que el artista le dio a la serie de grabados se enlaza con la pasión, la libertad y la inmovilización presentes en su obra durante los últimos años. Los toques naturales, las formas orgánicas y los cuerpos celestes hacen parte de los elementos usados en esta serie, además de mezclar ideales como el erotismo místico, muy presente en el contexto religioso femenino de la época colonial. La cuarta serie de grabados es “Amarraperros” de 1975 y 1976. En este trabajo Roda utilizó el simbolismo del poder y la sumisión presentes en la relación hombre-animal. Un elemento que destaca de esta serie es la cuerda, objeto de uso cotidiano cuando se convive con cánidos. La elaboración de las obras que componen este conjunto supusieron diversos cambios para Roda como el hecho de quitar y poner símbolos, hasta optar por la cuerda.
La quinta serie se denomina “Tauromaquia”, elaborada durante los dos primeros años de la década de 1980. En esta serie el artista presentó su fastidio y rechazo hacia las corridas de toros, al igual que una analogía entre la razón y la emoción, los instintos y la conciencia. Las pruebas de estado de este conjunto de grabados simplificaban la ambigüedad entre el hombre y la mujer, además del realce entre la mirada y forma del animal, toro en el caso particular. La última serie lleva por título “Flora” y fue elaborada entre 1983 y 1985 como un homenaje que le hace el artista a la Expedición Botánica. El tema central fueron las floras, órgano reproductor de las plantas y en donde se concentra un sentimiento de inspiración literaria. Particularmente esta serie fue el puente entre la última fase de Roda como grabador y el retorno de él como pintor.
Boletería
Taquilla
Biblioteca Luis Ángel Arango
Calle 11 # 4 - 14 · Bogotá D. C.
Lunes a viernes: 11:00 a. m. a 7:00 p. m.
Domingos: 9:00 a. m. a 4:00 p. m.
Horario extendido los días de concierto:
Miércoles: 11:00 a. m. a 8:00 p. m.
Jueves: 11:00 a. m. a 7:30 p. m.
Teléfono: 601 381 2929
Servicio ofrecido por:
