Los inicios de la caricatura en Colombia están dados por la situación política en los albores de la Independencia cuando el abanderado de Antonio Nariño en la campaña del sur, el pintor José María Espinosa realizó sus primeras caricaturas estando preso en Popayán. En estos dibujos se burlaba de sus compañeros de cárcel y del jefe de la prisión; la precisión en el trazo y la sensación de ridiculez transmitida por el dibujo fueron objeto de risa por aquellos que veían las obras. Espinosa realizó además caricaturas de tinterillos (término despectivo que hace mención a los abogados) y de sus propios perseguidores que lo buscaban afanosamente por diversos pueblos por donde él transitaba.
La primera caricatura política en Colombia fue “Nuevas aleluyas” y su tema central fue la lucha entre partidarios de Bolívar y de Santander durante la Convención de Ocaña, suceso que tuvo lugar en este municipio del hoy departamento de Norte de Santander entre abril y junio de 1828. La imagen plasmada en este grabado es escatológica pues presenta comentarios vulgares sobre el uso de la lavativa. Posteriormente, con la llegada de la litografía se impulsó el género del grabado para la realización de caricaturas y las temáticas políticas y sociales se hicieron cada vez más palpables. En esta contextualización simbólica, a la república se le denominaba res-pública y se le representaba como una vaca flácida y sin fuerzas.
Con la llegada de numerosos viajeros al hoy territorio colombiano y producto de sus correrías frecuentes, la caricatura social tomó fuerza. Personajes como Juan Francisco Mancera, José María Domínguez Roche, José Manuel Groot, José María Espinosa y Ramón Torres Méndez contribuyeron al desarrollo de esta tipología de caricatura. A mediados del siglo XIX se desarrolló la implementación de nuevos medios impresos dada la libertad de prensa y a la llegada de artistas y publicistas extranjeros. Los periódicos pronto comenzaron a ilustrarse con viñetas en técnica xilográfica y litográfica. El auge posterior de la caricatura se da con el regreso a la capital colombiana de Alberto Urdaneta, dibujante, caricaturista, grabador y editor colombiano que utilizó la simbología de las “cabezas cargadas” para presentar su postura frente al radicalismo del poder. La elaboración de caricaturas sociales y políticas llegó a su momento culminante con el periódico “El Zancudo” y con personajes como Alfredo Greñas, Ricardo Rendón y Pepe Gómez.
Boletería
Taquilla
Biblioteca Luis Ángel Arango
Calle 11 # 4 - 14 · Bogotá D. C.
Lunes a viernes: 11:00 a. m. a 7:00 p. m.
Domingos: 9:00 a. m. a 4:00 p. m.
Horario extendido los días de concierto:
Miércoles: 11:00 a. m. a 8:00 p. m.
Jueves: 11:00 a. m. a 7:30 p. m.
Teléfono: 601 381 2929
Servicio ofrecido por:
