El éxito de Gerhard Richter no sólo es medido por las ventas de sus obras a nivel mundial sino por la lucidez, la tenacidad y el virtuosismo que expresa en su estilo. El desarrollo en el campo de la pintura y la mezcla que realiza de la fotografía son condicionantes en su estilo, cada vez más abierto y experimental. La realización de pinturas con imágenes fotorrealistas, recortes de prensa o álbumes familiares expresan su interés por abordar la fotografía de una forma novedosa, desligada de la tradicional captura de imágenes. Igualmente notoria es la manera como elabora series monocromáticas, con tonos grises y colores puros; retratos que evocan al pintor holandés Johannes Vermeer y paisajes que recuerdan al romanticismo alemán. Todas estas temáticas se relacionan con la flexibilidad de su obra.
La sensibilidad por el arte y la literatura la heredó Richter de su madre, quien trabajaba en una librería y además era amante de la música y las obras de Nietzsche, Goethe y Schiller. Luego de ejercer varios oficios entre los que se cuentan la elaboración de panfletos para el Régimen o la decoración de teatros, Richter trabajó como asistente en un laboratorio de fotografía donde diariamente observaba toda clase de imágenes tipo amateur, cuestión que influyó predominantemente su posterior obra artística. Sus estudios en la Academia de Artes de Dresde le permitieron vincularse al departamento de pintura mural bajo la dirección del surrealista Heinz Lothmar, área donde se permitía cierta libertad en la realización de pinturas. En la II Documenta de Kassel efectuada en 1959, Richter conoció obras de Jackson Pollock y Lucio Fontana, suceso que despertó un súbito interés por el vanguardismo europeo.
Justo antes que se construyera el Muro de Berlín en 1961, Richter escapó al Oeste donde se unió a la Academia de Dusseldorf, lugar donde conoció la obra de Alberto Giacometti, Jean Dubuffet, Alberto Burri y Fontana, artistas europeos que generaron una fuerte influencia en el artista alemán y que en cierta medida le obligaron a reaprender conceptos, estilos y realidades del arte europeo. En la década de 1960 realizó sus primeras foto pinturas como una manera de desenfocar el propósito y la estética de la técnica. Durante los años 70 el fotorrealismo cobró vigencia a nivel mundial, técnica que Gerhard Richter dejó de lado por un tiempo para explorar los extremos temáticos y visuales del arte desde la figuración y la abstracción. Desde este momento y sin dejar de lado la pintura, Richter se adentraría más en la pintura pura como una necesidad de explorar el medio pictórico y la validez del arte en la actualidad, así como darle vigencia a sus intereses mediante la renovación de ideas.
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