ACPO propuso un sistema educativo compuesto por medios de acción (radio, cartillas, libros, cartas y un periódico), una red de Escuelas Radiofónicas extendida por el país y un modelo pedagógico de Educación Fundamental Integral (EFI).
Antes que un programa técnico o académico de alfabetización para adultos, la emisora proponía una educación integral estructurada en cinco nociones principales: la lectura y escritura (Alfabeto), las cuentas básicas y planeación (Número), el bienestar físico (Salud), el bienestar material (Economía y trabajo) y el bienestar espiritual (Espiritualidad). Las nociones servían como fundamento para que los estudiantes asumieran consciente, libre y responsablemente la promoción de su propio desarrollo.
El aprendizaje a través de la radio hacía uso de recursos y estrategias didácticas que expresaban cercanía con la vivencia del campo: las clases ——transmitidas una hora en las mañanas, una en las tardes y una en las noches —— eran ambientadas con pautas musicales y alusiones a la vida en el campo, además de incluir una cuidadosa selección de enseñanzas prácticas entre las que resaltaban temas como el aprovechamiento de cultivos, el cuidado de los animales, los usos del agua o la necesidad de tener una huerta casera.
Para ACPO, la alfabetización y el aprendizaje de nociones básicas no significaban nada si el campesino no aplicaba lo aprendido en el trabajo con otros campesinos, en el desarrollo de caminos y acueductos veredales, en el disfrute de espacios de música, recreación y deporte, en el establecimiento de empresas cooperativas de producción agrícola, en la conformación de un movimiento educativo.