🕊️ La paz se aprende y muchas veces empieza en un salón de clases

Enseñar implica abrir un espacio para escuchar al otro, hacerse preguntas, entender una historia diferente a la propia o aprender a resolver un desacuerdo sin lastimarnos.
Y en esa tarea, las educadoras y los educadores tienen mucho que aportar. 

En esta Semana por la Paz, queremos reconocer a quienes hacen de las aulas lugares para conversar sobre lo que nos ha pasado como país, comprender las huellas que dejó el conflicto armado y, sobre todo, imaginar juntos otras maneras de relacionarnos.

Fernando Botero hizo de su lenguaje una de las formas más reconocibles del arte colombiano

A través de la pintura, el dibujo y la escultura, construyó un universo propio, alimentado por sus recuerdos, por la historia del arte y por aquello que había visto y vivido desde sus primeros años. ❤️‍🔥

Su recorrido estuvo lleno de búsquedas, viajes, momentos difíciles y descubrimientos que, poco a poco, fueron dando forma a una obra profundamente personal.

Hay obras que se quedan dentro del museo y otras que terminan saliendo a la calle 🏇🏻

A propósito de la exposición temporal #DignaRabia y de las conversaciones que suscita sobre las formas de expresión que nacen en el espacio público, como el esténcil, nos encontramos con el artista bogotano Lesivo (@lesivobestial) y llevamos parte de esas reflexiones a uno de los muros exteriores del Museo de Arte Miguel Urrutia - #MAMU.

🫶🏾 ¿Qué ves cuando haces zoom a 2.000 años de historia?

Una superficie brillante, una espiral, una figura diminuta o una textura que parece simplemente decorativa, puede ser mucho más de lo que parece. En las piezas del Museo del Oro, cada detalle puede abrir una ventana a las formas de ver, usar, imaginar y habitar el mundo de las sociedades prehispánicas que las crearon.

Por ejemplo, los orfebres del Cauca Medio elaboraron poporos con formas de frutos y de mujeres, con superficies rojizas y brillantes. Estas representaciones se han relacionado probablemente con ideas de fertilidad y renovación.

En Colombia la vida se multiplica 💚🍃

Somos uno de los países más biodiversos del planeta, y se nota: de los páramos a la selva, del mar a los ríos. 

En 2012, esa riqueza llegó también a nuestras monedas. Un oso de anteojos, una tortuga caguama, una rana de cristal, una guacamaya bandera y un frailejón se volvieron protagonistas de una nueva familia de monedas, pensada para recordarnos que cuidar la biodiversidad y el agua es cuidar lo que somos.

Río, río, río color de plata te vean 🎶

El río Magdalena no solo atraviesa territorios. También atraviesa la vida de quienes han crecido, trabajado y construido sus historias a orillas de sus aguas.

A sus orillas, Nelcy Montes aprendió, junto a sus padres, a pescar, arreglar y preparar el pescado. Son saberes que han pasado de generación en generación y que hoy siguen siendo parte de su trabajo, su sustento y su relación con el río.

Estas mujeres llevan siglos aquí 💘

Estas figuras femeninas, halladas en las tumbas de las comunidades que habitaron la Depresión Momposina, conservan pistas sobre su importancia dentro de la sociedad. Su abundancia y diversidad invitan a pensar en el lugar social y simbólico que ocuparon, así como en las distintas funciones que desempeñaron.

Cada pieza revela detalles que hablan de identidad y estatus. Collares, orejeras, pectorales, brazaletes y narigueras aparecen representados con cuidado, mostrando adornos que hicieron parte de la vida cotidiana y de los ajuares funerarios.