Para: jóvenes y adultos
En muchas sociedades prehispánicas de Colombia, el cuerpo no marcaba un límite, sino el inicio de una transformación. Pinturas, tatuajes, perforaciones y ornamentos de oro permitían a las personas asumir la fuerza, el movimiento y el espíritu de animales de poder como el jaguar, la serpiente, el ave o el caimán.
Esta actividad invita a dejarse atravesar por esa idea de metamorfosis. A partir de siluetas humanas, cada participante imaginará y trazará un cuerpo en tránsito, donde lo humano y lo animal se funden. El dibujo se convierte aquí en un acto ritual: una forma de explorar identidades, energías y vínculos con la naturaleza. Cada intervención hará parte de una creación colectiva que reactiva, en el presente, las transformaciones inscritas en el cuerpo.