En cada una de sus ediciones, Nuevos Nombres ha abordado diferentes temáticas y enfoques estéticos: desde las referencias a la vida cotidiana y al ámbito doméstico de los artistas, hasta reflexiones sobre la relación entre las ciudades y las regiones del país. Edición tras edición, Nuevos Nombres se consolidó como una plataforma para las últimas generaciones de artistas, quienes, en muchos casos, tuvieron su primera exposición institucional en este espacio.
A través de sus 28 años de existencia, Nuevos Nombres ha expuesto la obra de artistas que hoy tienen gran reconocimiento nacional e internacional, como Doris Salcedo, María Fernanda Cardoso, Delcy Morelos, Carlos Salazar, Carlos Salas, Rafael Ortiz, Miguel Huertas, Johanna Calle, Elías Heim, Ana Claudia Múnera, Oswaldo Maciá, Patricia Bravo, Gloria Posada, Lucas Ospina, Bernardo Ortiz, Rosario López, Juan Mejía, María Isabel Rueda, Mateo López, entre muchos otros.
Nuevos nombres 2013: Desequilibrio y movilidad
"NN" (en latín Nomen nescio, literalmente "desconozco el nombre") es una sigla utilizada para denominar a personas cuya identidad se desconoce. "NN" es también la sigla que identifica actualmente al programa Nuevos Nombres del Banco de la República, concebido, en 1985, como apoyo a artistas "sin currículo" y con poca o ninguna figuración en la escena artística del momento. El programa, sin duda uno de los de mayor reconocimiento y tradición en Colombia, ha apoyado a muchos artistas jóvenes cuyos nombres son ampliamente apreciados hoy.
Esta nueva versión de Nuevos Nombres planteó tres componentes innovadores. El primero fue el apoyo económico al proceso creativo. El segundo, el "taller de creación", en donde el espacio de proyectos El Parqueadero se dispuso, antes de la apertura de la exposición, como lugar de trabajo: durante mes y medio los artistas ocuparon el espacio con sus materiales e ideas y entraron en intercambio permanente con sus pares, los curadores y el personal especializado del Museo de Arte del Banco de la República. Este proceso se canalizó y mostró al público en dos fechas de "taller abierto", previas a la inauguración, en las que informalmente se pudieron observar los trabajos de los ocho participantes y que representaron una gran oportunidad para que el público experimentara la manera como los artistas se aproximan en la actualidad a un proyecto plástico.
El tercer componente, derivado del anterior, es precisamente el trabajo específicamente desarrollado para la exposición. El término en inglés site-specific, inicialmente utilizado en los años sesenta para hablar de obras relacionadas con el movimiento Land Art o arte del paisaje, se refiere hoy a aquella obra de arte que responde a un contexto o lugar particular con el fin de modificar la percepción de dicho lugar en términos físicos o conceptuales. Los artistas de Nuevos Nombres 2013 tuvieron la oportunidad de trabajar en proyectos inéditos, reaccionando a las condiciones específicas de El Parqueadero y el Museo de Arte del Banco de la República, a sus patios, plazoletas y espacios abiertos y de circulación.
Esta guía para el visitante es, de algún modo, la memoria de aquellos procesos de creación, de la participación de los artistas en el taller y de las decisiones tomadas sobre el espacio, el contexto y su propia producción plástica. Las voces de los artistas, incluidas en esta publicación, surgieron durante estas etapas a través de entrevistas y de sus propios relatos.
Luis Fernando Ramírez
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Proyecto digital: disponible en este enlace http://www.banrepcultural.org/nuevos-nombres-2013
Nuevos nombres 2011: Ensayos para un mundo perfecto.
Curaduría: Carlos Betancourt
43 artistas de todo el país hicieron parte de la primera versión delSalón de Arte BBVA – Nuevos Nombres Banco de la República, un esfuerzo conjunto de dos reconocidos programas de promoción de artistas emergentes en Colombia, que desde 2010 unieron esfuerzos en pro del fortalecimiento del arte contemporáneo y su visualización a nivel nacional. La exposición Ensayos para un mundo perfecto, curaduría de Carlos Betancourt, explora qué sucede cuando el “fracaso” es visto como una forma de conocimiento, en un mundo donde el éxito, la perfección, la belleza y la productividad son los máximos ideales sociales.
Fueron más de 500 artistas y colectivos los que presentaron sus portafolios a esta convocatoria. Tras una primera selección y después de recorrer el país visitando los talleres de los artistas preseleccionados y de realizar más de 70 entrevistas, el curador Carlos Betancourt, definió un grupo de 43 participantes: cinco de la Costa Atlántica, cinco de Medellín, cinco de Bucaramanga, uno de Tunja, tres del Eje Cafetero, 20 de Bogotá y seis de Cali y Popayán.
“Lo que más emociona, es ver el ánimo de los artistas por presentarse a este salón, que une dos experiencias que se han convertido en un referente obligatorio en el escenario de la plástica colombiana, además de la expectativa lograda a nivel nacional que permitirá mostrar la realidad del arte que se hace en las regiones”, afirmó Betancourt.
Inmersa en un “mundo perfecto”, esta exposición aborda la idea del “fracaso” como una forma de conocimiento, liberado del antagonismo de los juicios de valor y visto como un espacio de operaciones productivas en un lugar intermedio que separa la “intención” de la “realización.” La muestra esta dividida en distintos temas: la repetición, la prueba y el error, la extinción, la nostalgia, la paradoja, el accidente y la tragedia, son algunos de ellos.
En muchos casos esta será la primera exposición institucional de varios de los artistas participantes, entre ellos.. cabe destacar a figuras ya reconocidas de la plástica como Wilger Sotelo, Natalia Castañeda o Liliana Sánchez y colectivos como Autoart de Bogotá y Precarius Tecnológico de Cali.
Los finalistas participaronde una bolsa de adquisición de 50 millones de pesos, que será definida por representantes de ambas entidades financieras, el curador y miembros de la Asociación de amigos de las colecciones del Banco de la República, entre otros.
