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La música, el canto y el baile son experiencias colectivas desde las que se pueden promover transformaciones educativas, sociales y culturales. De eso hablamos con tres expertos en el tema que han sabido utilizar el poder de la música para construir canales de reconciliación y educar para la paz. 

Músicas para educar es un telar de sueños, pasiones y emociones que se entretejen con un propósito de preparar al mundo para la construcción de paz desde la música y la educación, cuando las palabras no logran ese tipo de conexión que sí alcanza la música. Quizás por eso, desde siempre esta ha sido utilizada para educar: los pueblos ancestrales de América lo hicieron y lo hacen; también las comunidades afrodescendientes, antes y después de ser obligadas a cruzar el Atlántico, y es muy probable que nuestras abuelas, madres y nosotras mismas hayamos aprendido a contar o a recitar el abecedario a través de alguna ronda.

De este poder educador que tiene la música hablamos en el Webinar de Educapaz, Músicas para educar: el papel de la música en la construcción de paz (ver aquí). Este contó con la participación de Maria Teresa Guillén, directora del proyecto Canta Bogotá Canta de la Secretaría de Educación de Bogotá, el padre Bolívar Montaño, coordinador de la Pastoral educativa y cultural de Guapi, Cauca, y Deidamia García, subsecretaria de educación de Bogotá y coordinadora de la Red Músicas para educar.

Para María Teresa, “la música es un derecho, una necesidad, un ejercicio natural de comunicación que no se lo podemos quitar a nadie”. En ese sentido, más que de una herramienta pedagógica, se trataría de un ejercicio de convivencia y ciudadanía. De allí la importancia de un proyecto como Canta Bogotá Canta, que a través de la conformación de coros escolares hace un ejercicio socializador y de reflexión acerca del impacto de las acciones individuales en el bienestar del grupo, de la importancia de escuchar al otro, de buscar armonías con los demás y de la necesidad de aplicar esas enseñanzas, fundamentales para el buen funcionamiento de cualquier coro, en su aula de clase, en su casa, en el barrio y en la vida diaria.

En esto coincide el padre Bolívar, educador y sacerdote afrocolombiano del litoral Pacífico caucano quien, desde la pastoral educativa del vicariato de Guapi, ha sabido tomar el conocimiento ancestral de la música y convertirlo en una estrategia didáctica para transmitir emociones, pensamientos y sentimientos en las aulas de clase (ve su perfil aquí). La música del Pacífico ─nos dice el Padre─ ha sido resistencia y es un mecanismo para visibilizar los problemas y anhelos de la comunidad (escucha un ejemplo aquí):

La música del Pacifico tiene una sincronía con lo espiritual, en todos los sentidos, en la relación entre el hombre y la mujer con un ser trascendente. La música del Pacífico crea relaciones humanas, o más bien, es relaciones humanas. Es integración, por eso un grupo musical del pacifico necesita como mínimo de nueve personas que tienen que tener sincronía, unidad a pesar de las diferencias”.

Este objetivo también lo tiene la Red Músicas para educar, creada hace dos años en el marco del 1er. Encuentro Nacional de Educapaz, como una manera de promover cultura de paz y de convivencia a través de la música, como lo explicó Deidamia. Es un ambicioso proyecto pedagógico con cinco líneas: Escuela - Red, que incluye procesos empíricos y académicos de formación musical, divulgación cultural, con la que se pone a viajar la música creada a través de conciertos didácticos, memoria, en la que se hacen investigaciones sobre la música en escenarios de violencia y de paz así como su impacto en la construcción de memoria y reconciliación,  incidencia, en la que se hablan con los gobiernos locales para incorporar el tema en los currículos escolares, y comunicación para el cambio social, en la que se socializa y se fomenta la réplica de la experiencia. 

Pero hay temas que es mejor experimentar que simplemente contar. La música como herramienta para la construcción de paz es uno de ellos. Por eso se llevó a cabo un segundo Webinar al respecto: Taller práctico de Músicas para Educar (mira aquí). En este espacio se hicieron ejercicios didácticos para mostrar algunas formas de incorporar la música como vehículo para la transformación de las relaciones entre las personas y las comunidades.

Como se ve, la paz, al igual que la buena educación, también se escucha, se baila y se canta.

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Sala de prácticas musicales ilustración