Esta actividad fue organizada por el Centro Cultural del Banco de la República en la ciudad de Honda.
El relato que hace Ángel Martínez en su libro Los Inconquistables Panches del Magdalena, surge de la necesidad de ver con sentido propio y humanidad los antiguos habitantes de nuestro territorio nacional, quienes hacen parte de nuestra compleja herencia étnica. Sentirse deshonrado por ser parte de ellos, es seguir sumidos en el relato equivocado y mal intencionado.
Su obra ha documentado con precisión y fuerza evocativa, la vida y final trágico de un pueblo que como otras civilizaciones de la época, sufrieron los embates de la conquista, viviendo así, el ahogo más profundo de su existencia: la extinción.
Desde la usurpación del paraíso, la estrecha relación entre los humanos y naturaleza sufrió gran transformación; con las presencia de la codicia colonialista se destruyó el equilibrio preservado por los nativos americanos. El asombro al bosque, la fascinación al agua, era una función reguladora de humildad para proteger su entorno. El enfoque teológico aborigen, veía el vínculo entre ellos y la Creación y no sus diferencias.
Después de años de recorridos por cerros, valles, riveras y afluentes del Río Magdalena, el autor tuvo el privilegio de apreciar desde un universo con mayores detalles, a los Caribe del Interior de Colombia. El halo de barbarie en que fueron encasillados, su extraordinario arte e increíbles sitios de habitación, impulsaron al autor a reescribir el auténtico mundo en que vivieron los Panche.