La economía de la región del Alto Magdalena durante el periodo de la Colonia estuvo fundamentada, primero en la minería de aluvión practicada por los indígenas, quienes de este modo pagaban el tributo que debían al encomendero. Luego fue el servicio prestado a los conquistadores y primeros colonos por los indios encomendados. Estos se dedicaban al cuidado de los ganados, los cultivos de pancoger, la fabricación de dulces y algunas artesanías, tales como velas de cera y cebo de res, y elaboración de  sillas de montar y de cargar.

Posteriormente, el énfasis radica en la ganadería. Esta región se constituye en la despensa de carne y cebo para Santafé, Popayán e incluso Quito. Finalmente, a la ganadería, que no solo produce carne sino también cueros y artesanías en este material, se une el cultivo de cacao, producto que se vende principalmente, en la Mesa de Juan Díaz, con destino al mercado de Santafé. Durante la fase final de este periodo, y ante la crisis de mano de obra, el rey autorizó traer indios Tamas, procedentes de las vegas del río Caguán, en el actual Caquetá. Al tiempo que se desarrollaban estos procesos económicos, la región, por donde pasaba el camino real que unía a Santafé con Popayán, vivía una pequeña actividad comercial dinamizada por los viajeros que frecuentaban el camino, sus posadas y ciudades.

 

Conoce más de Banrepcultural Neiva

Una producción del Banco de la República - Subgerencia cultural

Síguenos en Facebook, Twitter, Instagram: @banrepcultural 

 

Imagen principal Media