Actividad realizada por el Centro Cultural del Banco de la República de Medellín dentro del marco de la serie Coleccionistas de historias
El Salto del Tequendama es una caída natural de agua localizada en el municipio de Soacha, a cerca de 30km de Bogotá. La historia del Salto está íntimamente ligada a nuestros orígenes; según un mito muisca, la cascada se formó por la acción del dios Bochica, quien golpeó su cayado contra la tierra para evacuar el río que inundaba la sabana de Bogotá. Desde época prehispánica hasta nuestros días, el Salto ha sido un tema recurrente tanto en la tradición oral, como en textos e imágenes. Una de las más célebres referencias provino del sabio alemán Alexander von Humboldt, quien esto escribió cuando lo tuvo a la vista: “El aspecto del Salto es infinitamente bello. Yo lo vi primero de lado cuando me coloqué estirado sobre el banco de arenisca que el río deja en parte seco... yo creo que no existe ninguna caída de agua de esta altura por donde se precipite tanta agua y en la que se evapore tanta… uno ve el agua desaparecer en el aire”. Otros viajeros también dejaron constancia en sus relatos de ese maravilloso accidente natural, y muchos otros lo plasmaron en dibujos y más recientemente en fotografías.
El Banco de la República conserva algunos de esos testimonios que le hacen honor al Salto, incluso en el campo de la filatelia. Desde 1917 ha sido un tema de aparición periódica en estampillas nacionales, y objeto de coleccionismo por parte de aficionados y especialistas. Es el caso de Juan Manuel Moreno, profesor del Departamento de Geociencias de la Universidad Nacional de Colombia – Sede Bogotá y miembro del Club Filatélico de Bogotá, quien combinando sus dos pasiones, compartirá con el público los resultados de su trabajo “Evaluación del geositio Salto del Tequendama mediante la filatelia”, en la segunda de esta serie de citas que hemos llamado “Coleccionistas de historias”.