Actividad realizada por el Centro Cultural del Banco de la República en Armenia
Por Andrés Felipe Orozco Cardona, biólogo, profesor titular del programa de Biología de la Universidad del Quindío, curador del Herbario e investigador del Grupo de Estudios e Investigaciones en Biodiversidad y Biotecnología.
En el imaginario popular todavía se piensa en la selva amazónica como un desierto verde y prístino habitado por pequeños grupos humanos con poco impacto ambiental, que simplemente se adaptaron a las condiciones limitantes de este bioma. Tradicionalmente ha sido concebida como un engañoso Jardín del Edén, cuyos suelos infértiles y la escasez de caza impidieron el desarrollo de una agricultura intensiva que pudiera dar lugar a sociedades complejas como las de los Andes o Centro América. Sin embargo, un aluvión de nuevos descubrimientos, avances tecnológicos y nuevas posturas teóricas nos están permitiendo revisar estos supuestos tan arraigados, y plantear una nueva historia humana amazónica.
En síntesis, la arqueología nos muestra que los pueblos amazónicos habitaron y transformaron durante milenios la selva, pero no la esquilmaron. Terminaré la conferencia mostrando cómo el entendimiento del uso de la tierra en tiempos precolombinos recoge experiencias del pasado para gestionar la crisis que vive la Amazonia en el presente.