Como apoyo a la exposición temporal Cecilia Vicuña. Veroir el fracaso iluminado.
En un libro publicado en 1973, Cecilia Vicuña hace dos afirmaciones fundamentales. La primera: “los objetos [sus obras] tratan de matar tres pájaros de un solo tiro: hacer un trabajo mágico, uno revolucionario y uno estético.” Esto es, unir lo ritual, lo político y lo poético en un solo golpe de sentido, devolviéndole al arte su para qué profundo: sanar al ser humano, reconciliarlo. La segunda afirmación, propia de los 60s, complementa la anterior: “El arte debe ser hecho por todos”. Si el arte ha de ser un ritual revolucionario no podría ser exclusivo del artista, muy por el contrario, tendrá que involucrar al espectador hasta el punto en que sea este quien lo ejecute, le confiera su sentido.
Estas afirmaciones fueron publicadas dos meses después de la muerte de Salvador Allende en el Chile de 1973, tras un golpe militar que atacó su sentido más profundo: un pueblo partícipe y un arte revolucionario. Lo que no sabía el golpe es de la resistencia ante el poder, la intensa terquedad de lo que han dejado vivo. Hoy Vicuña, y su chile natal, brillan como en los tiempos de Allende. Esta conferencia explorará la obra de la artista desde su carácter ritual y democrático, a la vez que ahondará en una historia chilena colmada de poesía y libertad.
Por Julia Buenaventura, historiadora de arte.