La libertad siempre fue la promesa con la que se intentó seducir a los negros para enrolarse en los ejércitos realistas o patriotas durante la Independencia de Colombia.
Si bien las guerras emancipadoras coincidieron con el inicio de la decadencia del régimen esclavista colonial, en últimas ellas contribuirían a ahondar aún más su crisis. La recesión económica impactó el comercio esclavista. Los llamados de reclutamiento y la atmósfera de inseguridad trastornaron también la vinculación de esclavos a la actividad productiva, lo cual conllevó a los amos a preferir paulatinamente la mano de obra libre. Por otro lado, la inestabilidad, la zozobra y los desórdenes sociales que causó la guerra resquebrejaron las relaciones de poder entre amos y esclavos. Pese a los controles oficiales, los casos de insubordinación fueron cada vez más frecuentes. ��
Para la época, e incluso antes del proceso de la Independencia, se dio el fenómeno del arrochelamiento en casi todo el territorio del Nuevo Reino de Granada, alcanzado grandes proporciones en regiones como la costa Caribe. Las rochelas según descripciones históricas, podían estar formadas por indios prófugos, cimarrones, marineros escapados de sus buques, soldados desertores o cualquier otra clase de individuos que buscara escapar de las autoridades o de la ley. De hecho, se afirma que en esa época “la mayoría de poblados de la gobernación de Cartagena y Santa Marta” tenían la calidad de “sitios de libres”. Estos constituían una categoría de poblamiento, compuesta, aparte de las “rochelas”, de palenques y otros tipos de sitios.��
Sobre las rochelas te contamos más aquí: http://ow.ly/NTMc50BLdUW
��Y sobre el papel de los negros durante el proceceso de Independencia, en las #StoriesDel Bicentenario de hoy. ¡Atentos!
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🎨 P. Tenerani, Abolición de la esclavitud. Colección Biblioteca Nacional de Colombia.
Publicado en @banrepcultural el 6 de octubre de 2020