Acércate a la historia a través de las audioguías

¿Y si el museo no se recorriera solo con los ojos? 🎧

Escuchar es otra forma de aproximarse a los objetos: a sus usos, a los materiales que los componen y a las relaciones que establecieron entre personas y territorio.

Este caracol marino es un ejemplo de ello. Su sonido, con el que alguna vez se convocó a la comunidad, ya no se escucha; sin embargo, su historia puede seguir contándose.

Enero con E de...

🌟Enero con E de ¡Empezó el año escolar y con él, la maleta didáctica Calima del Museo del Oro comienza a rodar por todos los colegios!

Enseñar👀, explicar, escuchar… todo esto empieza con E. Y es que enseñar también es una forma de tender puentes entre el pasado y el presente, de reconocer que las comunidades prehispánicas no son solo historia, sino raíz viva de lo que somos hoy.

Dos nuevos agüeros para empezar el 2026

¿Tú también tienes tus agüeros para cerrar el año? 👀✨

Que si comer lentejas, que si dar la vuelta con la maleta, que si estrenar ropa amarilla…

Pues resulta que en el sur de Colombia, hace siglos, otros también dejaron pistas sobre cómo abrir un nuevo ciclo con buena energía.

En el Museo del Oro Nariño hay piezas que hoy nos hacen pensar en esos rituales que repetimos cada diciembre:

🍽️ Una figura que nos recuerda el disfrute de comer hasta quedar saciado. Y claro, ¿quién no quiere empezar el año con abundancia y buena sazón?

Así se ve la soledad, y otras cosas más...

Ay, todo lo que se puede ver por una ventana... 😳

“Espacios vecinos” comenzó en 1968, cuando Umberto Giangrandi decidió convertirse en “mirón” y registrar todo lo que ocurría desde la ventana de su casa, en el centro de esta ciudad: Bogotá. Según cuenta el equipo de Trans(His)toria, parte de la serie se derivaba de registros fotográficos y observaciones realizadas por Giangrandi en inquilinatos; allí el artista observaba las condiciones de vida que se desarrollaban en torno a la ciudad.

La Balsa muisca: las historias detrás de su historia

El renovado montaje de la Balsa muisca del Museo del Oro del Banco de la República busca enriquecer las narrativas en torno a esta icónica pieza, que por primera vez está expuesta junto a otros objetos con los que fue encontrada dentro de una cueva en el del municipio de Pasca, Cundinamarca. 

La reconocida Balsa muisca formaba parte de una ofrenda conformada, además, por un ofrendatario con forma de persona sentada, un contenedor de cerámica, fragmentos de los cráneos de dos animales y unas andas, hechas también en oro.