Una de las experiencias que quizá ha marcado más a la Sección de Servicios al Público y Educativos de los Museos del Banco de la República, en lo concerniente a accesibilidad e inclusión, ha sido con el Colegio Pablo de Tarso, una institución educativa distrital incluyente que para el 2018 tenía alrededor de 60 estudiantes sordos y quería visitar a los museos con toda su población estudiantil, que ascendía aproximadamente a 1200 estudiantes. Hasta ese momento,  la Sección manejaba un espacio previo a la reserva con los docentes, para conocer las necesidades del público visitante y sus expectativas frente a la visita. Para ese entonces, habíamos tenido una experiencia anterior en torno a la inclusión que  fue planteada desde la Secretaría de Integración Social SDIS para un grupo de madres gestantes y sus bebés, de donde nacería la visita sensorial por el Museo Botero, ahora conocida como “Sensaciones y emociones”. Sin embargo, no habíamos tenido un acercamiento con niños y adolescentes sordos. Uno de los grandes retos partiría precisamente de no contar en nuestro equipo con mediadores que conocieran la Lengua de Señas Colombianas – LSC,  o que tuviera un conocimiento más profundo de la población.

El detrás de la visita al museo

Inicialmente, tuvimos un encuentro con  una de las representantes de la institución, Adriana Prada, para planear la agenda de visita de los grupos, ubicando diferentes fechas en el calendario que cubría alrededor de 4 meses para recibir a todos los niños de la institución. Posteriormente, se desarrolló la pre-visita con Ingrid Cubillos, una docente sorda,  y su intérprete, Miguel Osorio, con quienes hablamos de varios aspectos que nos permitieran saber cómo acercarnos a la población sorda para compartirles de la mejor manera  los contenidos de nuestras colecciones, a partir de un diálogo ameno sincronizado con actividades  a las que no les podrían faltar ingredientes esenciales como el disfrute y el aprendizaje.

En este encuentro participaron varios mediadores que serían los primeros en conformar el Programa de Accesibilidad e Inclusión, así como miembros de la Sección. Fue una  de esas reuniones  en las que se aprendió más de lo que se podría imaginar, y en donde Ingrid y Miguel, generosamente, nos asignaron a cada uno nuestra seña (signo propio para referirse a una persona), para poder comunicarnos de una forma más cercana con los niños sordos. Fue todo un reto entrenar a nuestros dedos torpes poco acostumbrados a hablar desde el movimiento. También fue un espacio para hacer un reconocimiento por los museos, seleccionar las exposiciones a trabajar para diseñar el recorrido y la visita taller, y aprender unas palabras básicas  en LSC que aportarían a una mejor comunicación.

La selección de los espacios a visitar partió de elementos que permitieran una conexión directa desde lo visual y lo sensorial, y favorecieran el diseño de los ejercicios que se desarrollarían en cada una de las estaciones, pensadas en términos de duración, temáticas y materiales a usar. En ese sentido,  la exposición temporal El sueño de la razón, con obras de la Fundación la Caixa, el Banco de la República y el Museo de Antioquia, sería una de las elegidas, pues sus obras de gran formato, el uso de colores variados y fuertes,  y la distribución de éstas en un gran espacio como lo son las salas del  Museo de Arte Miguel Urrutia -MAMU, facilitaban trabajar temas como la luz, las figuras geométricas,  la simetría, la serialidad y  la relación del cuerpo con el espacio, y se prestaba para trabajar con los niños más grandes, para lo que  se diseñaron varios tangram de gran formato.

 Estudiantes sordos de Colegio Pablo de Tarso participan de su primera visita a los Museos del Banco de la República

 

 

Para los más pequeños, el contacto con el entorno desde lo táctil, fue la pauta para escoger el Museo Casa de Moneda y la Sala de Arte y juego como escenarios para la actividad, que buscó generar sensaciones e impresiones desde la relación con el paisaje y el juego, a partir de materiales como hojas secas, ramitas de árboles, piedrecillas  y esencias propios de un paisaje rural. 

 

Lo que sucedió en sala…

La primera visita de los estudiantes prevista para el viernes 06 de julio del 2018, tenía algo ansioso al equipo de mediadores, pues sentían una gran responsabilidad sobre sus hombros. Era la primera vez que los escolares visitarían nuestros museos y no querían defraudarlos. Por el contrario, querían generar en ellos muchas inquietudes y motivos para querer volver. 

En sala, la experiencia implicó asumir varios retos. Hablar a un ritmo moderado, para que la intérprete pudiera transmitir el mensaje en LSC. Manejar una muy buena dicción y pronunciación, pues había niños sordos que podían leer los labios, y el último, tal vez el más exigente, lograr generar una integración entre los niños sordos y los oyentes, pues a veces suelen trabajar en islas apartes. En lo concerniente al recorrido, se trataba de lograr la participación de los niños en cada una de las actividades, que realmente fue fácil, pues  los niños, en especial los sordos, son ávidos de querer descubrir lo que está a su alrededor y de hacer preguntas. 

 Estudiantes sordos de Colegio Pablo de Tarso participan de su primera visita a los Museos del Banco de la República

Al final, los resultados de la serie de visitas fueron realmente gratificantes, se logró el objetivo de brindar una vivencia inicial en los museos dada desde el juego, el aprendizaje y los sentidos. Nuestra gran enseñanza sería interiorizar que a pesar de no saber LSC, con nuestro rostro y corporalidad podemos comunicar, pues los gestos son universales y dan cuenta de nuestras emociones y sentimientos, así que fue una invitación a ser más expresivos, más espontáneos y a recordar que a veces una sonrisa vale más que mil palabras

Katherine León Zuluaga

Coordinadora - Sección de Servicios al Público y Educativos

 

Visita El libro de los colores, una experiencia de accesibilidad en el Museo Botero

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Un grupo de estudiantes sordos de Colegio Pablo de Tarso participan de su primera visita a los Museos del Banco de la República