Inscripción previa en el siguiente enlace: Digna Rabia Sonora música más allá de la sala
Por Felipe Arias Escobar. Historiador de la Pontificia Universidad Javeriana y la Universidad Iberoamericana de Ciudad de México. Autor del libro ¿Otra historia de Colombia? (Debate, 2023) y divulgador histórico en productos producidos para Señal Memoria y las diferentes marcas de RTVC.
Digna Rabia Sonora: música más allá de sala, es una invitación a escuchar, sentir y activar la rabia desde el sonido. Este laboratorio de creación expande la experiencia de la exposición Digna Rabia hacia el campo sonoro, explorando cómo la música en Colombia ha sido un espacio vital para expresar, canalizar, transformar y comunicar la rabia individual y colectiva.
A lo largo de tres sesiones, nos encontraremos para reconocer la música como memoria, resistencia y creación, recorriendo géneros como el punk, el hip hop, la música tropical y el folclor. En cada encuentro, la experiencia se activará con música que sonará en el espacio de la exposición, conectando la escucha con el cuerpo, la historia y el presente.
Más que un espacio de análisis, este laboratorio propone activar la rabia como potencia creativa, conectar procesos históricos con prácticas contemporáneas y abrir posibilidades que desbordan lo musical hacia lo visual, lo editorial y la intervención del espacio.
Sesiones del laboratorio
Sesión 2: Rabia colectiva
Sábado 23 de mayo
10:00 a.m. - 12:00 p.m.
Nos reunimos para escuchar la rabia que se vuelve coro. Esta sesión propone un acercamiento a la música como banda sonora de la protesta social en Colombia, entendiendo cómo lo sonoro ha tejido memorias del conflicto, la resistencia y las luchas colectivas.
La sesión estará atravesada por música que sonará en sala, conectando las historias con el presente y activando una escucha compartida.
Sesión 3: Rabia diversa
Sábado 6 de junio
10:00 a.m. - 12:00 p.m.
Cerramos expandiendo la rabia hacia otros lenguajes. En esta última sesión exploraremos expresiones contemporáneas que desbordan la música hacia fanzines, toques, intervenciones y prácticas colectivas, reconociendo nuevas formas de creación y resistencia.
La música volverá a habitar la exposición, acompañando este cierre como un espacio vivo donde la rabia se transforma y se multiplica.