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Enviado por HelenaAngel el Lun, 09/10/2018 - 21:52
Fecha de la noticia: 
Lunes, Septiembre 10, 2018 - 21:00
Concierto ofrecido por el pianista colombiano Sebastián Avendaño el pasado jueves 23 de agosto de 2018 en el marco de la Serie de los Jóvenes Intérpretes.

Promover el desarrollo del talento de los jóvenes músicos colombianos ha sido una tarea primordial de la Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango desde 1985. En el marco de la Serie de los Jóvenes Intérpretes se han presentado un gran número de músicos que hoy son reconocidos por su importante trayectoria. Por eso considero con especial atención los conciertos de esta serie, en la que no solo se celebra el talento sino también la preparación y el esfuerzo. Más allá de la etapa inicial de las audiciones de selección, es en los conciertos en donde se ponen a prueba las capacidades de concentración, precisión y resistencia de los artistas seleccionados. En algunos casos, a pesar del esfuerzo, el resultado no llega a ser el esperado. Sin embargo, en otros, como sucedió el pasado jueves 23 de agosto en el recital del joven pianista Sebastián Avendaño, mis expectativas fueron ampliamente superadas.

El variado repertorio que suele caracterizar los conciertos de esta serie, representa un reto considerable. Las diferencias entre una sonata de Mozart o una sonata de Prokófiev, sin nombrar la música colombiana de Germán Darío Pérez, implican un minucioso estudio y análisis de las diferencias técnicas y estilísticas de cada género. En el caso de Avendaño, la agilidad y flexibilidad con las que asumió la interpretación de cada obra fueron magistrales. A mi gusto, esto fue especialmente notable en la interpretación rítmica: la diferencia entre un vals, un bambuco o una danza eran evidentes gracias a los contrastes y síncopas destacadas con precisión. Por esto, el resultado del recital de Avendaño fue sorprendente, muestra de un intenso trabajo de preparación.

La musicalidad e inteligencia demostradas en la interpretación hicieron más sencillo identificarse con las obras. La imaginación me llevó de un palacio en Viena con Mozart al piano, a caminar en un bosque en el ambiente ensoñador e inquietante de la noche, y a las calles de París con sus cabarets y cafés en donde se escuchan conversaciones de intelectuales y amigos de la música. Gracias a la sensibilidad de Avendaño, cada imagen cobró sentido con delicadeza destacando algunas veces los contrastes rítmicos, otras los matices y dinámicas, en una mezcla misteriosa de imágenes y sonidos.

La sonata de Prokófiev una obra escrita para ser interpretada de manera intensa y apasionada mantuvo al público cautivo. Entre cada movimiento se sentía la emoción y la admiración traducida en un silencio perfecto. En ese mismo sentido, la interpretación de la Improvisación No. 15 ‘Homenaje a Edith Piaf’ de Poulenc también estuvo cargada de emoción. Debo reconocer que mi expectativa con esta obra era alta pero, lejos de decepcionarme, encontré sobrecogedor el escuchar la obra interpretada en vivo con tal dulzura y apasionamiento. Tocar los sentimientos con música y pintar imágenes con sonidos: he ahí la verdadera vocación del músico. Este concierto fue, desde todos los puntos de vista, lo que esperaba y mucho más.

Programa:

W. A. MOZART: Sonata para piano No. 13 en si bemol mayor, K.333. G. FAURÉ: Nocturno No. 2 en si mayor, Op. 32/2. F. POULENC: Improvisación No. 15 en do menor, FP 176 ‘Homenaje a Edith Piaf’. G. D. PÉREZ: Ancestro. S. PROKOFIEV: Sonata No. 2 en re menor, Op. 14.

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Concierto ofrecido por el pianista colombiano Sebastián Avendaño el pasado jueves 23 de agosto de 2018 en el marco de la Serie de los Jóvenes Intérpretes.
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Noticias de la Red cultural del Banco de la República

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