Usted está aquí

Del folclor a la música urbana: en Buenaventura hay música para todos

Enviado por ttorreal el Jue, 11/15/2018 - 14:17
Fecha de la noticia: 
Jueves, Noviembre 15, 2018 - 12:45
Thael, Jastin Pro y Yuse grabán su primer álbum en la Sala de Prácticas Musicales
Sumario: 
Sala de Prácticas Musicales del Centro Cultural del Banco de la República en Buenaventura

En las olvidadas e indomables barriadas de Buenaventura se gesta sigilosamente una previsible explosión musical que ya muchos quisieran ver en su propia tierra. Se trata de un movimiento de jóvenes con una desbordada agudeza rítmica que han encontrado un lugar para imaginarse una realidad diferente. Allá, en las entrañas del puerto -que no deja de parir talentos, como semillas crecen en la selva-, se cuece la más variopinta mezcla de ritmos para cantarle al folclor, pero también para apostarle al vallenato, a la bachata, al reguetón y a la salsa, por supuesto. Son genios anónimos, de esos que (sí y solo sí) nacen con la piel negra y las notas musicales brotando silvestres por los poros; porque para el ritmo y el sabor, ¡solo ellos! Es este amasijo de personajes, sonidos, voces e instrumentos lo que precisamente le da vida a la Sala de Prácticas Musicales del Centro Cultural del Banco de la República, lugar que los acoge a todos gratuitamente, y sin excepción, para convertir su ingenio en música.

Allá, en las entrañas del puerto, se cuece la más variopinta mezcla de ritmos para cantarle al folclor, pero también para apostarle al vallenato, a la bachata, al reguetón y a la salsa, por supuesto.

Hace un año, aún sin vida y a punto de abrir sus puertas, la Sala de Prácticas Musicales ya estaba con todo listo para recibir a sus artistas. Hoy, cuando el Centro Cultural ya late duro en la movida cultural de la ciudad, una de las salas de grabación guarda en su intimidad una simpática escena: un grupo de ocho mujeres, que no pasan de los veinte años, rodean a Thael, Jastin Pro y Yuse, un trío de artistas locales que ensaya, repite y se divierte mientras graba su primer álbum. ¿De dónde saca tanta fanaticada un grupo de artistas desconocidos?

Ellos hacen parte de los sesenta músicos que mensualmente solicitan los servicios de la Sala de Prácticas. “Nos dimos cuenta de este lugar por medio de amigos que ya habían venido, entonces nos informamos y pedimos la cita”, dice Jastin, quien toma la vocería del grupo, y continúa: “Nosotros mismos componemos todo y hacemos el proceso de producción audiovisual. Todo es empírico”, remata. Y así es, solo la práctica los ha llevado a esta sala, a este espacio en el que hacen esas producciones que no solo los enfrenta a ese destino loco de llegar a ser reconocidos y vivir de eso, sino que además resisten el rechazo de los que no ven en la música urbana una manifestación cultural. Claro, es apenas comprensible, sobre todo por la nostalgia que aún despiertan los sonidos locales y el folclor regional. Es, en esencia, un acto de rebeldía.

Pero precisamente esa es la magia de este Centro Cultural, pues les abre espacios a jóvenes como Jastin y también ofrece la posibilidad de rescatar esas raíces del Pacífico que para algunos cada vez son más esquivas, ya que la Sala cuenta con una marimba cromática, una marimba diatónica tradicional, un bombo macho, otro hembra, y cununos; así como guasás, equipos y consolas de audio, micrófonos para voces e instrumentos, sintetizadores, cabinas acústicas y Protools para la edición. Es decir, el que quiera más que le piquen caña, ¡y le sirvan un viche por ahí derecho...!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Así es la vida de esta sala en la que artistas anónimos de toda índole salen de sus barrios para aislarse por momentos en esas cabinas acústicas. El talento está, solo falta saber venderse: "No sabemos cómo vender nuestro producto, no sabemos qué estrategias utilizar", concluye Jastin. Hoy en la sala suenan los sintetizadores, mañana serán las marimbas. Lo cierto es que la música no para, se reinventa, a pesar de la resistencia de muchos, y a pesar de los caprichos de la tecnología. Pero sí, ¡que viva la música! y los artistas que hacen fila para usar la Sala de Prácticas, donde dejan la semilla de su primer gran proyecto.

Texto y fotografías: Alejandro Rojas Cardozo.

________________________________

A propósito lo invitamos a consultar:

Imagen para slider: 
Sala de Prácticas Musicales del Centro Cultural de Buenaventura
Tome nota: 

Noticias de la Red cultural del Banco de la República

Autor del artículo:

Área misional:

Categoría de noticia: