Usted está aquí

Conexiones humanas en los museos en la era digital

Enviado por ttorreal el Jue, 05/31/2018 - 12:17
Fecha de la noticia: 
Jueves, Mayo 31, 2018 - 11:30
Panel sobre museos e hiperconectividad

A propósito de la conmemoración del Día Internacional de los Museos, que se celebró el pasado 18 de mayo, el Museo Nacional de Colombia organizó el panel Museos hiperconectados: Enfoques nuevos, públicos nuevos, un evento que contó con la participación de representantes de varios museos del Bogotá, Boyacá y Cundinamarca, y en el cual se abordó la “hiperconectividad”, el tema de debate que el ICOM —Organización Internacional de los Museos— ha propuesto para 2018, entendiendo esta como la capacidad que tienen los museos de comunicarse con sus audiencias independientemente de si utilizan canales digitales o análogos.

El evento fue liderado por Felipe Lozano, asesor del Programa de Fortalecimiento de Museos y representante del Museo Nacional, y contó con la participación de delegados de la Casa Museo Tequendama, el Museo de Arte y Cultura Casabella de Sogamoso, el Planetario de Bogotá, el Museo de Arte Contemporáneo de Bogotá y los Museos del Banco de la República, este último representado por Irene Tobón, editora del portal cultural del Banco y responsable de los proyectos digitales de las colecciones de arte, arqueología, numismática y filatelia.

Uno de los aspectos más enriquecedores del encuentro fue la posibilidad de dialogar y contrastar las experiencias de los museos rurales, como la Casa Tequendama y el Museo Casabella, y las de los museos de Bogotá que cuentan con un mayor presupuesto y son administrados por instituciones estatales como la Alcaldía y el Banco de la República. En esa conversación se hizo evidente que las debilidades de unos son las fortalezas de los otros, por ejemplo, a la hora de entablar estrategias de comunicación efectivas con los públicos más cercanos a los museos, los rurales llevan la delantera: mientras cuando se trata de divulgar masivamente sus colecciones, los museos más grandes han desarrollado proyectos digitales que les han garantizado éxito e impacto entre las audiencias.

Las formas en las que los museos se conectan con sus públicos son diversas y variopintas, superan los formatos físicos o digitales, y están más determinadas por los contextos y las necesidades de los visitantes.

En este sentido, fue interesante la intervención de José Hernando Torres, fundador y director del Museo de Arte y Cultura Casabella, que está ubicado en una zona rural de Sogamoso, en Boyacá, quien explicó que una de sus estrategias más exitosas de comunicación es una cartela que cuelgan en la fachada del Museo, en la cual publican la programación semanal. Es a través de esta cartelera que los habitantes de la vereda se enteran de las actividades que organiza el Museo, puesto que es un paso de transito frecuente para los campesinos.

Por su parte María Victoria Blanco, directora de la Casa Museo Tequendama, llamó la atención sobre el contexto en que cada museo funciona y cómo a partir de él se deben construir las estrategias de mediación. Contó, entre otras cosas, que ellos han aprendido a usar el silencio como un elemento clave en las visitas guiadas, dada la geografía exuberante que rodea el Museo —el Salto de Tequendama— y las vistas que se tienen desde su interior, el silencio resulta un potencializador inmejorable de la experiencia y los contenidos que el Museo quiere dar a conocer a sus visitantes. A esta estrategia, además, se llegó por una limitación: el hecho de que, dada su ubicación, el Museo no tiene cobertura de internet ni recibe datos móviles.

Las intervenciones de los representantes del Planetario de Bogotá y de los Museos del Banco de la República giraron en torno a lo digital, y cómo los proyectos diseñados para la web les han permitido divulgar de forma más exitosa y sin limitaciones geografías sus colecciones. Además, como las herramientas de medición que ofrece la web les ha permitido conocer mejor a sus audiencias y “testear” los sentimientos que una muestra o colección particular genera entre sus audiencias, es a partir de ellos que se establecen los contenidos y/o las estrategias de divulgación, en aras de suplir las demandas de sus públicos y ofrecerles experiencias que logren satisfacer sus necesidades. Sin embargo, fueron evidentes sus falencias para comunicarse de una forma más exitosa con los públicos vecinos, los que habitan las cercanías del Museo.

Quizá el caso más particular del encuentro fue el Museo de Arte Contemporáneo de Bogotá, quien estuvo representado por su director Gustavo Adolfo Ortiz, porque se mueve entre los dos espectros: lo análogo y lo digital. El museo se creó de la mano de la comunidad del barrio Minuto de Dios y mantiene un diálogo permanente con ellos, es un espacio en el que se permite el desarrollo de muchas actividades relacionadas a la convivencia barrial y los vecinos participan activamente en la cotidianidad del Museo. Al mismo tiempo aprovecha las herramientas digitales para comunicarse con el mundo y ofrecer experiencias expandidas a su público.

La hiperconectividad en los Museos del Banco de la República

Durante el panel y a nombre de los Museos del Banco, Irene Tobón presentó la Colección de Arte en Línea, un proyecto digital que se realizó en 2015 y a través del cual se puso al aire las más de 5.000 obras de arte que conforman la Colección de Arte del Banco de la República, sin duda la más representativa del país.

“La colección es tan extensa que exhibirla de forma permanente es imposible. Actualmente, como parte de su montaje permanente, se exhiben cerca de 800 obras que ocupan casi 20 salas en la Casa de Moneda, el MAMU y la Casa Republicana de la BLAA. Al poner en línea la colección de arte le hemos dado acceso a nuestros usuarios a todas las obras, además a información de interés que enriquece su estudio y apreciación, por ejemplo, artículos, videos, entrevistas y multimedias interactivos”, explicó Tobón.

gz-coleccion_de_arte_en_linea-640x400.jpg

Siendo conscientes que un proyecto de esta envergadura no estaría exento de errores, se habilitó un formulario a través del cual los usuarios pueden reportar los errores, la información inexacta o faltante, además de compartir sus sugerencias. “Gracias a nuestros usuarios hemos corregido y actualizado más de cien datos”, contó la editora.

Una vez la colección estuvo en marcha se crearon varias estrategias para divulgar el proyecto, de ellas la más innovadora fue un “Curso de arte colombianos en Twitter”, que se realizó en 2016 y que consistió en un trino diario durante nueve meses, numerado y marcado con la etiqueta #CursoArteCOL, a través del cual se revisó cronológicamente los aspectos formales que han caracterizado al arte hecho en los territorios que hoy en día son Colombia, desde la Colonia hasta nuestros días. Cada trino, a modo ilustrativo, enlazaba con una obra o con contenidos de apoyo disponibles en la Colección de Arte en Línea.

“El curso se encuentra disponible de forma permanente en Twitter y el que quiera puede leer uno a uno los trinos, siguiendo la numeración para no perder el orden, y así “graduarse” en arte colombiano”, explica Tobón.

gz-curso_de_arte_por_twitter-640x400.jpg

La conclusión del panel fue evidente: las formas en las que los museos se conectan con sus públicos son diversas y variopintas, superan los formatos físicos o digitales, y están, en realidad, más determinadas por los contextos y las necesidades de las personas que los visitan o consultan. La tarea es, entonces, a la par de proyectos y nuevos contenidos, desarrollar estrategias que nos permitan conocer mejor a nuestras audiencias. Hacía el final del evento uno de los asistentes hizo una pregunta a los invitados que, a manera de un buen epilogo, dejó sobre la mesa la necesidad de un nuevo encuentro: “¿Y cómo se comunican los museos entre sí?”

Imagen para slider: 
 Panel sobre museos e hiperconectividad.

Autor del artículo:

Área misional:

Categoria de noticia: