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Telecomunicaciones en Colombia

Enviado por jsizaram el Jue, 07/26/2018 - 14:34

El campo de las telecomunicaciones en Colombia se inaugura a mitad del siglo XIX con la llegada del telégrafo durante el gobierno de Manuel Murillo Toro. Nuevas máquinas, tecnologías y dominios industriales comienzan a aparecer en el universo cotidiano del colombiano. Y, así mismo, en el argot popular empiezan a usarse nuevos vocablos: las líneas, las conexiones, las redes y los enlaces entre localidades e individuos, antes separados de tajo por amplísimas distancias. Las nociones de cercanía e inmediatez emergían en simultánea con el nacimiento de los Estados modernos; una percepción útil a los propósitos económicos e ideopolíticos de un proyecto en el que eran sustanciales las ideas de unidad nacional y ciudadanía.

Pero además, en la segunda mitad de los años 1800, se sentaron las bases de una interconexión que sobrepasaría las fronteras nacionales. Junto al avance en los medios de transporte y el surgimiento del capitalismo —heredero de los proyectos expansionistas imperiales—, el naciente Estado colombiano se propondría ofrecer desde aquellas épocas las condiciones materiales para percibirnos globalizados y modernos. De ello sería evidencia la permanente apuesta económica y política de los gobiernos colombianos en materia de telecomunicaciones, desde la autorización de la primera línea telegráfica en 1851, su acelerada expansión entre ciudades y regiones y la inversión en el cable submarino en 1887, para lograr vincular al país con el Viejo Continente.

Ya conocemos cómo el siglo XX vería el despliegue a gran escala de esta industria basada en la metáfora de las redes. Desde los años 1920, el desarrollo de las líneas postales y telegráficas, la radiofrecuencia, la telefonía y la televisión fue en incremento hasta ingresar a los ámbitos más íntimos del ciudadano del común. Este sería, sin duda, un punto de no retorno. En efecto, la evolución de las telecomunicaciones llega a su punto máximo cuando florece la necesidad apremiante de que todos y cada uno accediéramos a la posibilidad de intercambiar datos, información, chismes, conocimiento, de manera cada vez más rápida y eficaz; en suma, de que todos y cada uno pudiéramos convertirnos en los nodos de una gran red. Así es como llega a fortalecerse el gran mercado de bienes y servicios de las telecomunicaciones, que hoy ocupa los primeros lugares entre los sectores económicos más productivos y rentables a escala mundial.

Como ejemplo, una de las industrias más prósperas en Colombia, además de la radio, ha sido precisamente la televisión. Según el Sistema Nacional de Medios (República de Colombia, CRC, 2014), a finales de 1954, año de introducción de la televisión al país, el total nacional de aparatos receptores era de 5.400; al iniciar la década de los sesenta, había aumentado a 610.000; para 1973, había alcanzado el millón y diez años después se había duplicado. En el nivel regional, la ULCRA (1990) documentaba la existencia de alrededor de 520 estaciones de televisión en América Latina para 1984; según el Anuario Estadístico de la Unesco, se calculaba para 1985 una distribución cercana a los once televisores por cada cien habitantes en toda la región y se registraba que, en 1987, el total de receptores de televisión en América Latina (65.459.315) correspondía aproximadamente a un 11 % del parque total mundial (casi 600 millones). Para 2013, los Indicadores de Desarrollo del Banco Mundial (2014) y los Indicadores Básicos sobre el Acceso y Uso de TIC por Hogares e Individuos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones de Naciones Unidas (UIT, 2014) determinaban que cerca del 92 % de los hogares en todo el mundo tenía al menos un televisor.

En la Sala de Libros Raros y Manuscritos de la Biblioteca Luis Ángel Arango reposa un indicio clave para entender la magnitud de dicha empresa en el país. Se trata de la Colección Fotográfica de las Telecomunicaciones en Colombia (Nº Top. FT2083), conformada por alrededor de 500 imágenes en físico, en blanco y negro (1-477) y a color (477-502), que documentan algunos episodios de la avanzada industrial en esta materia entre las décadas de 1950 y 1980 (cf. BLAA, 2015). Las fotos se encuentran en excelente estado y están organizadas en dos niveles. Se acompañan además de un sobre empresarial vacío, correspondiente al año de 1980, con sello de la firma alemana Telefunken.

La gran mayoría de imágenes, de autores desconocidos, son de gran calidad técnica y revelan los primeros avances en la infraestructura para el funcionamiento de las comunicaciones en Colombia. Allí se documenta, por ejemplo, la aparatosa y difícil tarea de levantar la primera red de estaciones repetidoras a lo largo y ancho del país, la instalación y prueba de antenas de microondas y equipos importados de Alemania y Estados Unidos e incluso la apertura de carreteras en zonas de difícil acceso. Especialmente, se destacan las arduas labores de construcción de las estaciones de Pan de Azúcar, a 3.600 msnm (en Antioquia), Simón Bolívar (en San Andrés), El Gualí (Nevado del Ruiz, Caldas), Cerro Oriente (Pamplona, Norte de Santander), Manchique (en el Cauca) y Carmen de Bolívar (Bolívar). En estas labores, sobresale la participación de los equipos técnicos de Inravisión y de la firma Telefunken de Berlín —presente ya en el país desde la llegada de la radio y el telégrafo—, bajo la dirección de Hans Schroeder y apoyados por numerosas cuadrillas de obreros. Todos, a lomo de mula o a bordo de jeeps Land Rover, haciendo eco de las clásicas imágenes de la colonización, abrirían literalmente el camino a la modernización en el sector comunicativo nacional.

Otras fotografías de la colección revelan el liderazgo de empresas extranjeras multinacionales en la industria, en particular, las casas Telefunken y Siemens, de Alemania, y Ampex, de Estados Unidos. Se evidencia que, al menos en los años cincuenta y sesenta, su rol no solo se restringió al levantamiento de una infraestructura para las telecomunicaciones en Colombia, sino fue clave en la comercialización de la tecnología necesaria para todo el sector. Estas firmas se convirtieron en líderes del mercado técnico especializado en dispositivos generadores, receptores y de difusión de ondas, desde antenas repetidoras hasta teléfonos, radios y televisores. De ello son prueba, por ejemplo, las imágenes de sus stands comerciales en la feria de exposición de Bogotá (ca. 1960-1970), que hacen parte de este fondo especial.

Adicionalmente, algunas imágenes más revelan el avance del proyecto de iluminación de las pistas del Aeropuerto Internacional José María Córdova, en Rionegro (Antioquia), hacia finales de los años 1970, en contrato entre el gobierno colombiano y Telefunken. Una de las series fotográficas parece dar cuenta del acto inaugural de dicha infraestructura luminotécnica, durante la presidencia de Julio César Turbay Ayala.

Esta colección de fotografías puede favorecer las investigaciones en torno a la historia y desarrollo del sector industrial de las telecomunicaciones en nuestro país. Sin duda, es un registro gráfico sobre los albores de su infraestructura, los primeros hombres que la pusieron en pie y la expectativa de toda una nación sobre su posicionamiento como nodo en una gran red global. En este sentido, constituye una fuente de consulta y de análisis para los interesados en la historia de la industria de las telecomunicaciones, la tecnología y los proyectos de modernización en Colombia.

 

Texto redactado por Angélica Ospina

Ubicación física: 

Biblioteca Luis Ángel Arango, Sala de Libros Raros y Manuscritos

Número topográfico: 
FT2083
Volumen: 

502 fotografías B/N y color organizadas en 1 caja y 1 sobre

Tema de colección bibliográfica:

Tipo documental: