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Steve Cagan

Enviado por jsizaram el Lun, 07/23/2018 - 11:48

El trabajo del fotógrafo estadounidense Steve Cagan (1943-) es un recorrido profundo y humano por la cotidianidad que emerge de espacios donde los conflictos armados y políticos han dejado huella. Su exploración fotográfica va en búsqueda de rostros y situaciones que, en medio de la dificultad, inspiran esperanza y humanidad. Cagan se considera a sí mismo documentalista, más que reportero; su compromiso con las causas sociales que capturan sus fotografías lo lleva a que estas no se queden solo en exhibiciones y publicaciones por fuera de las comunidades fotografiadas, sino que de alguna manera retornen a estas a través de exposiciones organizadas de manera participativa. Es un fotógrafo comprometido con la investigación y con las relaciones sociales que se tejen alrededor de la reconstrucción visual. El 13 de septiembre de 2011, Richard Cagan explicaba en una entrevista a Élmer Menjívar en la prensa nicaragüense Noticias Aliadas lo que debía ser la fotografía: “para sacar una historia de la vida y las luchas cotidianas, se requiere un acercamiento que va mucho más allá de lo que hacen muchos fotógrafos. De hecho, uno debe hacer el intento no solo de ver, sino de entender”.

Steve Cagan nació en 1943 en Nueva York, donde conoció de cerca comunidades latinas y afroamericanas de sectores marginados como el Bronx. Mientras trabajaba como educador en Cleveland (Ohio), desarrolló sus estudios de literatura y, posteriormente, una maestría en historia, entre Nueva York y Bloomington. Sus padres fueron fuertes activistas de diferentes luchas sociales, lo que influyó en sus propios ideales. Por eso, en los años setenta estuvo comprometido con las luchas emprendidas por las defensas de los derechos de los trabajadores y, posteriormente, con las que rechazaban la guerra de Vietnam. Durante los ocho años que fue profesor de fotografía en la Rutgers University (Nueva Jersey) trabajó la noción del fotógrafo como parte activa de un cambio social positivo con la esperanza de que el arte tenga un impacto semejante en la sociedad.

A partir de un viaje a Cuba realizado en 1979, Cagan reconoció las calles en las que creció en el Bronx y abrió su curiosidad hacia la hispanidad. Aprendió la lengua española y comenzó a acercarse a espacios de América Latina donde el conflicto político y la comunidad se relacionan recíprocamente. El papel de las revoluciones armadas y la política, sobre todo su impacto en las poblaciones menos favorecidas, lo ha sensibilizado profundamente a tal punto que este ha sido el motor creativo de su trabajo fotográfico. El Salvador, Nicaragua, Cuba y Colombia son los países donde por casi veinticinco años este fotógrafo neoyorquino ha trabajado de manera muy comprometida con las comunidades que retrata. Su papel siempre ha sido el de un activista que dialoga con la lente, por ello, más que el fotorreportaje, su interés primordial es la reconstrucción de diversas experiencias de vida de personas que en medio de la pobreza y la dificultad salen adelante. Asimismo, algunos otros escenarios que adolecen de conflictos sociales, como Nepal, Indochina o las comunidades obreras de Estados Unidos, han inspirado sus fotografías, para las cuales ha sido fundamental la exploración visual acompañada de un trabajo de campo en el que se conjuga el conocimiento de los problemas sociales y la aproximación respetuosa y abierta a las personas que decide interpretar a través de su lente.

En Colombia, su trabajo se ha enfocado en el Chocó, uno de los territorios más marginados del país. Sus estadías allí durante más de siete años le han permitido identificar comunidades que han tenido que enfrentar situaciones de violencia y sus consecuencias, como la pobreza y el desplazamiento forzoso. Fiel a su iniciativa de trabajar activamente con estas comunidades, sus fotografías sobre la región chocoana han sido expuestas en la diócesis de Quibdó con la colaboración y participación de las mismas personas protagonistas de sus fotos, de esta manera ha aportado al desarrollo de procesos identitarios y de reconocimiento de este territorio. De ello da cuenta una entrevista al diario El Espectador, en la que al referirse a la marcha de la Ruta Pacífica de Mujeres en Quibdó que documentó en noviembre del 2005, dijo: “en la calle un par de veces unas personas desconocidas se me acercaron para agradecerme por haber captado y relatado su historia”. Así mismo, su trabajo fotográfico en este territorio de Colombia ha sido exhibido en varios países, como Estados Unidos, Camboya y Alemania.

La colección de fotografías de Steve Cagan del Banco de la República consiste en una copia de su trabajo realizado en el Chocó. Consta de dos fondos disponibles para su consulta. Por un lado, está el fondo digital DVDR0102, que contiene 45 fotografías en alta resolución que dan cuenta de su trabajo entre los años 2005 y 2012. En este fondo se distinguen a su vez seis series: en la serie “Botes” se ven pescadores y remeros del Pacífico y del río Atrato; “Desplazados por la violencia en Bellavista año 2005” consiste en retratos de víctimas de la violencia; “Minería” aborda el trabajo de las minas de oro cerca del municipio de Lloró, las repercusiones ambientales a causa de la búsqueda del mineral y la transformación de la vida de los chocoanos; “Música y músicos emberá” reconstruye de manera documental cómo los indígenas emberá, una comunidad establecida en la selva del Pacífico, entre Nariño y Panamá, se organizan en torno a sus tradiciones musicales; “San Pacho” hace referencia a la festividad celebrada cada 4 de octubre desde 1648, con el tiempo transformada en carnaval, y por último, se encuentra la serie el “Trapiche colaborativo el Carmen” que, como su nombre lo indica, documenta el trabajo colaborativo en torno a los trapiches (molinos de extracción del azúcar o la panela) en el municipio de El Carmen del Darién.

El segundo fondo documental disponible es el FT2440 y se trata de 51 fotografías impresas, nombradas y firmadas directamente por el autor. La mayoría están impresas en blanco y negro, salvo dos disponibles a color. Aunque algunas imágenes son copias de las disponibles en digital, otras son imágenes de algunos paisajes del Chocó seleccionadas por el autor, así como otros retratos.

La mayor parte de las fotografías son imágenes de la vida cotidiana en los pueblos del Chocó. La composición de las imágenes se centra en el retrato de los personajes que cumplen un papel activo en la comunidad. Estos retratos, tomados en planos generales, permiten interpretar el lugar de ellos en su propio entorno: las cocinas, las calles o el mismo paisaje natural. En algunas se documentan eventos religiosos como la procesión católica, en la que están vinculados todos los miembros de la comunidad, o eventos de tradición carnavalesca. Sin embargo, gran parte de los retratos refieren a escenas cotidianas de trabajo o de ocio. Steve Cagan deja en evidencia su integración con la comunidad que representa, pues la cámara no es hostil a los retratados. Por el contrario, algunos retratos logran reflejar un alto grado de confianza que permite reconocer al personaje que se encuentra al frente. Si bien las miradas a la cámara son directas, los rostros casi siempre se mantienen rígidos, lo que no impide que en algunas fotografías se transmita una sonrisa o los gestos en movimiento de niños jugando. Uno de los aspectos más relevantes de estas fotografías es el realce que adquieren lugares que suelen pasar desapercibidos, como el salón de la escuela o los charcos de la mina donde se extrae el oro.

Como él mismo lo comentaba, fue motivo de sorpresa reconocer el desconocimiento del Chocó, no solo en el exterior, sino incluso para muchos colombianos. Por esta razón, las poblaciones chocoanas, al verse representadas, empezaban a identificar las fotografías como un lugar de memoria. De ahí que, para Steve Cagan, el contexto de las fotografías sea esencial para entender la imagen, de manera que no deben interpretarse como hechos aislados. Sus imágenes, a pesar de estar inmersas en medio de las dificultades sociales, están cargadas de optimismo y esperanza, de fortaleza; pretenden ampliar la mirada sobre comunidades que se han apropiado de su territorio y de su cultura. Es por ello que las fotografías son antes que nada imágenes de resistencia de individuos, pues a pesar de la dureza de las experiencias traumáticas vividas, no se rinden al miedo y se mantienen firmes con dignidad. 

Esta colección de fotografías puede ser una fuente sustancial para los investigadores que deseen o precisen profundizar en las historias de resistencia, paz y conflicto armado que se han configurado en el territorio chocoano. Así mismo, es un valioso recurso para quienes, más allá de ser espectadores, estén interesados en entender cómo la fotografía puede dialogar de otras maneras con las comunidades y así cumplir con una función social participativa.

Texto redactado por Carlos Rojas Cocoma

Ubicación física: 

Biblioteca Luis Ángel Arango. Sala de Libros Raros y Manuscritos

Número topográfico: 
FT 2440, DVDR0102
Volumen: 

FT2440: 51 fotos B/N organizadas en 1 caja, DVDR0102: 45 fotos a color contenidas en 1 DVD

Tema de colección bibliográfica:

Tipo documental:

Material complementario: 

Proyectos y recursos audiovisuales

Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República (Productor). (16 de abril de 2018). BLAA-60 años. Quibdó - Steven Cagan [Audio en podcast]. Recuperado de https://soundcloud.com/blaa-60anos/quibdo-lado-2