Usted está aquí

Fidel Corpus Suarez. The Raizal. People and Culture

Enviado por jsizaram el Mié, 08/01/2018 - 11:24

El archivo del programa The Raizal. People and Culture, que adquirió el Banco de la República en el 2015, es una muestra de la expresión cultural y folclórica de la etnia raizal de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. A lo largo de los capítulos del programa aparecen los raizales en desarrollo de las actividades culturales de su vida cotidiana, al igual que en medio de sus celebraciones, rituales y conciertos tradicionales entre los años 1997 y 2011; por eso, es un archivo fundamental para acercarse a los raizales del archipiélago.             

Algunos de los eventos que se grabaron y forman parte del archivo son el Encuentro Anual de Coros del archipiélago, institucionalizado por la Casa de la Cultura de San Andrés Isla y el Ministerio de Cultura de Colombia, que tiene más de treinta años de tradición; en este acto, todos los coros cristianos de las iglesias del archipiélago de las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina expresan sus creencias a través de sus cantos y música, llenos de armonía, alegría y hermandad. Las iglesias son uno de los espacios privilegiados para la música, y los cantos son, precisamente, una expresión cotidiana de la tradición de las islas.

Así mismo, se puede citar la celebración anual del Día Internacional de los Derechos Humanos, acto en el que la Defensoría del Pueblo reconoce y felicita a líderes destacados en su lucha por la defensa de los derechos humanos. En las grabaciones del programa es posible apreciar un Día de Acción de Gracias en el archipiélago, con el desfile de coloridos trajes típicos, las expresiones musicales y gastronómicas, al igual que el Pickaninny Heritage, un festival de la actividad del Mil Yard donde se festeja un día centrado en el trapiche de la caña de azúcar.

El fondo tiene muestras audiovisuales de diferentes deportes y actividades lúdicas practicadas en el archipiélago, como regatas y carreras de caballo; sobre estas últimas existen tomas en distintos escenarios, como vías públicas del archipiélago y la playa coralina. También hay material sobre las honras fúnebres, los cantos que las acompañan y los tributos que se hacen como despedida al difunto; las ceremonias ecuménicas de pastores y sacerdotes que comparten la misma iglesia; la ordenación de pastores; las inauguraciones de templos y los bautizos en el mar de siete colores. En estos bautizos, la comunidad se reúne sobre la arena mientras los pastores ingresan al mar con la persona que van a bendecir, entre cantos y celebraciones. En el archivo existen otras muestras de la relación del pueblo raizal con el mar, como las faenas de los pescadores artesanales y las islas menores de Roncador, Serrana, Serranía, Seven Brothers, Rose Cay, Haynes Cay, Rocky Cay y East South East Cay.

Gracias al material audiovisual del fondo se puede tener una aproximación a las danzas del archipiélago, como los shoties, cut out, polka, jumping polka, slow waltz, mento, quadrill calypso, y a algunos de los instrumentos musicales tradicionales, como la quijada de caballo y el tináfono, fundamentales para la identidad de los habitantes del archipiélago; también es posible conocer tanto la historia de varios escritores y poetas, como la de la toponimia de las islas, al igual que lugares emblemáticos del archipiélago. En el programa hay entrevistas con niños, jóvenes y ancianos, y por eso una de las características más relevantes del fondo es que permite tener un acercamiento al testimonio de la gente sobre la manera en que ve su historia, su cultura y sus tradiciones. Podría decirse que no hay nada de la cultura raizal que no se haya filmado y transmitido en el programa People and Culture. Por tal motivo, es un acervo documental para las generaciones presentes y futuras, que permite conocer las tradiciones y saberes locales.

 

La necesidad de memoria

Desde niño escuchaba a mis padres, Walter Corpus Jones y Alda Suárez Howard; a mi abuela Leonicia Howard Escalona, y a los ancianos líderes Joab Juan Escalona Archbold y Kenneth Bent, en varias tertulias en las que hablaban sobre cómo se convirtieron en líderes culturales del archipiélago. Leonicia Howard, música y bailarina, era la esposa del reconocido capitán John Suárez Coe, quien viajaba por todo el Caribe y traía al archipiélago las noticias de la diáspora. Joab Juan Escalona Archbold, excomandante de la Policía de San Andrés, se destacaba por ser un comerciante dinámico, líder cívico y personaje visionario. Kenneth Bent era el barbero de San Andrés y su barbería en Big Gough, en el sector de San Luis, otrora capital política de San Andrés, se conocía por servir de foro de ancianos. Todos los sábados por las tardes y los domingos desde por la mañana, este sitio se llenaba de ancianos que querían escuchar las últimas noticias, que conversaban sobre los hechos de la historia del archipiélago y soñaban con hacer del mundo un lugar mejor.

Yo era uno de los pocos niños que iban a la barbería a escuchar lo que decían allá, lo cual me permitió estar mejor informado que los otros niños de mi edad. Estos tres ancianos, junto a mi padre, me enseñaron a observar, escuchar y registrar lo más importante de estas charlas, además de que sembraron en mí el interés por conocer las tradiciones orales del pueblo raizal y por buscar mecanismos para su preservación y transmisión.

Recuerdo que esos ancianos se lamentaban de que nadie tuviera fotos de sus familiares y que no hubiera registros de nacimiento debido a la destrucción de los archivos oficiales de San Andrés en el incendio de la intendencia, ocurrido en enero de 1965, algo similar a lo que vivieron los habitantes de Providencia con el huracán de 1940. A causa de esta escasez documental, el pueblo raizal ha recurrido al recuerdo de los ancianos sobrevivientes para preservar su memoria y recuperar su historia, con el propósito de enseñárselas a las generaciones presentes y futuras. Sin notarlo, esos ancianos me infundieron la preocupación de que nuestros saberes y nuestra memoria se estaban perdiendo. Cada vez que se moría un anciano, en las islas se decía lo mismo: “Se ha ido una página muy valiosa de nuestra historia”.

Durante esos años me di cuenta también de que varias personas se estaban dedicando a escuchar, transcribir y traducir los conocimientos de los ancianos. Si bien me parecía una tarea clave, consideraba más importante conocer a las personas desde su propia voz, pues en los ejercicios de transcripción y traducción se perdía la originalidad de la memoria. Siempre tuve la convicción de que los registros de esas memorias tenían un valor patrimonial y les podían servir a muchas personas, razón por la cual intenté aprender ciertas expresiones de la cultura raizal, como las notas, bailes y pasos de las danzas folclóricas, con el fin de entender mejor las prácticas culturales.

En 1979, ya mayor de edad, pude comprar una cámara fotográfica y comencé a tomarle fotografías a todo lo que veía en la calle, pues para mí era fundamental tener registro de los acontecimientos relativos a la cultura raizal. Cuando llegaron las grabadoras al mercado hice lo mismo. Podría decirse que un punto de inflexión fue 1993, cuando aparecieron las videocámaras Video 8. Ahí empecé a grabar todo lo relacionado con las personas y la cultura raizal. Nunca me imaginé ni proyecté que algún día tuviese la oportunidad de pasar esas grabaciones por televisión, pero las registraba y guardaba porque las consideraba un testimonio clave sobre el archipiélago.

En agosto de 1997, cuando grababa el funeral del más famoso intérprete de la quijada de caballo y compositor, Limberg Grenard Corpus, me encontré con mi amigo camarógrafo Jaime Smith, que trabajaba para el Magazine 4, espacio de la televisión comunitaria Tamarind Tree. Ese día, Jaime y yo nos quedamos cortos de batería y llegamos a un acuerdo para poder registrar todo el funeral. Yo debía grabar la ceremonia de iglesia en la Sound Bay Baptist Church y él debía grabar la procesión fúnebre y la ceremonia en el sepulcro. De esta manera, apoyé la edición y transmisión de la primera honra fúnebre televisada; el pueblo raizal se sintió identificado en esa transmisión, por lo que pidió que se grabaran y transmitieran más eventos culturales.

Así empezó el programa The Raizal. People and Culture, que presentamos Diego Livingston y yo: Diego tenía un programa de opinión en televisión y yo era camarógrafo aficionado.

Una anécdota que siempre recuerdo es que en ese tiempo los pastores debieron acortar el culto los domingos en la noche porque los fieles se salían antes del final para alcanzar a ver el programa People and Culture en su casa. Comenzamos a filmar en la calle y a ir donde hubiese algún evento o alguna actividad cultural. Fue así como grabamos cumpleaños, matrimonios, funerales, celebraciones y otras actividades culturales, con unas herramientas básicas: la cámara y el trípode. Los raizales nos llamaban para pedirnos que asistiéramos a los eventos, pues querían que filmáramos sus memorias, tradiciones y conocimientos, con el fin de que quedaran para la posteridad. People and Culture fue una oportunidad para que los habitantes del archipiélago pudieran verse en televisión y compartir sus memorias, historias y saberes con otras personas de la comunidad.

Desde el principio, el programa se hizo con el propósito de tener un registro de la gente y de la cultura del archipiélago, de respetar el entorno y el idioma del pueblo raizal, al igual que de incluir a las personas en la diáspora. En varios de los espacios que se hacían en las islas se reproducía el modelo del continente y se dejaban a un lado las necesidades e intereses de los raizales.

 

Algo más sobre el archivo…

Los primeros materiales del archivo son de agosto de 1997, tomados en el funeral de Limberg Grenard Corpus, en tanto que las últimas escenas son de abril de 2011, grabadas durante las honras fúnebres de Aída Suárez Howard, mi madre. El nombre del programa hace alusión al interés fundamental por conocer y filmar al pueblo raizal del archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, con el objetivo de guardar, proteger y difundir sus memorias y saberes. El archivo también es importante porque incluye testimonios de miembros de la comunidad raizal en Bocas del Toro, Portobello, Colón y las Islas Caimán.

People and Culture es, en síntesis, una filmación de la gente, con la gente y para la gente raizal; por tal motivo, los raizales del archipiélago se pueden ver identificados y representados en ese archivo. Cabe anotar que los materiales están grabados en inglés, español y creole, lo que permite acercarse a las lenguas usadas en el archipiélago, a las formas de humor en cada una de ellas y a las memorias relacionadas con la tradición lingüística. En el archivo se refieren, por ejemplo, anécdotas de Bule, una leyenda viviente para el pueblo raizal. Bule, cuyo nombre de nacimiento era Linlar Antonio Bowie Corpus, nació en San Luis en 1922 y desde muy joven se convirtió en un referente para los isleños por su tono de voz (producto de un accidente), su simpatía, irreverencia y maravilloso sentido del humor.

Este espacio, en el que se registran la cotidianidad de su gente y su cultura, es patrimonio cultural invaluable de la cultura del archipiélago. Ver cualquiera de los programas causa nostalgia, amor y fervor por todo lo que constituye y representa al pueblo raizal. Volver a ver a los abuelos de nuestra infancia, escuchar sus voces y reconocer nuestro pasado por intermedio de ellos genera una fuerte emoción, al tiempo que nos recuerda el riesgo que implica no guardar nuestras memorias y nuestros conocimientos, así como la importancia de impulsar iniciativas que registren, preserven y divulguen los saberes raizales.

People and Culture es un archivo que puede ser de interés para académicos en las áreas de antropología, historia, sociología y trabajo social, al igual que para músicos, folcloristas, abogados, artesanos y artistas, porque ofrece testimonio de varias prácticas culturales, memorias y tradiciones orales del pueblo raizal durante un periodo prolongado. Así mismo, por la diversidad de eventos grabados, puede ser interesante para diferentes estudios e investigaciones. Se podría asegurar que este es uno de los archivos más grandes e importantes del pueblo raizal.

Además, es un archivo que permite conocer y apreciar los saberes y las expresiones culturales del pueblo raizal, puesto que es una muestra auténtica de su identidad. Es, pues, un instrumento para el reconocimiento y la apropiación de los conocimientos y las prácticas culturales de los habitantes del archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina y un material fundamental para que los turistas, por ejemplo, tengan otra mirada sobre el pueblo raizal. Aquí están su folclor, sus músicas y danzas, su gastronomía, sus eventos, sus celebraciones religiosas y muchas otras prácticas y saberes. Lo único que hizo falta es algo que la tecnología todavía no nos ha permitido: las fragancias de los perfumes de las flores, los aromas de la comida y el olor del ambiente tropical, condimentado del buen humor del raizal. Este trabajo es una enciclopedia viva de la cultura del pueblo raizal de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, que se hizo con miras a evitar la extinción de esta cultura.

Texto redactado por Fidel Antonio Corpus Suárez

Tema de colección bibliográfica: