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Esmeralda Arboleda Cadavid

Enviado por jsizaram el Mar, 07/24/2018 - 09:00

La figura de Esmeralda Arboleda Cadavid evoca una parte representativa de la historia política y social de Colombia en el siglo XX y, en buena medida, la historia contemporánea de las mujeres en Occidente. Nacida en Palmira, Valle, el 7 de enero de 1921, y fallecida en Bogotá 16 de abril de 1997, Esmeralda Arboleda fue reconocida tanto por sus partidarios como por sus detractores como una mujer eminente de su tiempo: primera abogada colombiana graduada de la Universidad del Cauca (1944), primera senadora del país (1958-1961), ministra de comunicaciones, embajadora de Colombia en Austria (1967-1969), delegada de la Unesco, empresaria y precursora de la igualdad laboral y del sufragio femenino. Son varias las columnas de prensa, los artículos académicos y los libros que han llamado la atención sobre la vida de esta política colombiana, los cuales están al alcance de cualquiera que esté interesado sobre el tema y que quiera tener a la mano los datos básicos de este personaje y conocer la cronología de su vida.

El Archivo Esmeralda Arboleda que custodia la Biblioteca Luis Ángel Arango nace, precisamente, como una donación que resulta de un proyecto biográfico iniciado por su hijo, Sergio Uribe, quien depositó su confianza en la académica Patricia Pinzón de Lewin para realizar tal obra, la cual quedó cristalizada en el libro titulado: Esmeralda Arboleda: la mujer y la política (Bogotá: Taller de Edición Rocca, 2014). Hoy el archivo consta de 100 carpetas compuestas en su mayoría por correspondencia personal y legal, fotografías de viajes y de eventos oficiales, documentos de estudio y de profesión, recortes de prensa nacional e internacional (Colombia, Estados Unidos, Francia, Inglaterra y la Unión Soviética). Este material está organizado en buena medida por temas y por fechas, y una vista a los documentos que allí reposan nos indica que el archivo es el resultado de una vida prolija y ordenada que no solo seguía la costumbre de guardar y atesorar para la posteridad, sino de coleccionar y organizar sobre la base de las actividades que estuviera realizando.

Es así que el investigador bien puede establecer relaciones directas entre la documentación que se conserva, algunos eventos específicos y las ocupaciones de Esmeralda Arboleda, y a partir de ahí reconstruir los caminos que forjaron los hechos fácticos así como el sinnúmero de propósitos e ideas que no llegaron a consumarse: aciertos y desaciertos; confusiones, dudas y equivocaciones; intuiciones, perspicacias y visiones que fueron propias de la época. Se debe advertir que, como todo conjunto documental, el Archivo Esmeralda Arboleda es de carácter fragmentario, posee vacíos y silencios que no solo están allí por algún descuido o pérdida, sino que representan, para bien o para mal, los gustos y las inclinaciones de las personas que lo constituyeron; en este caso los de Esmeralda Arboleda y su hijo Sergio Uribe, quien parece haber colectado el material que corresponde al periodo póstumo. Desde este punto de vista, como lo propone de manera humilde y sincera la misma Patricia Pinzón de Lewin, el Archivo Esmeralda Arboleda está a la espera de nuevas miradas que bajo la lupa de otras técnicas de análisis nos ayuden a trascender de la enunciación de eventos y de paso a superar el relato causal.

Así por ejemplo, la historia política podría verse enriquecida gracias a este archivo en la medida en que allí se conserva material relacionado con las campañas presidenciales del Partido Liberal Colombiano que Esmeralda Arboleda ayudó a gestionar durante las décadas de los cincuenta y de los sesenta. Allí se puede vislumbrar la manera como se organizaba una campaña, comenzando desde la elaboración de directorios con nombres de empresas y personas clave para contactar, pasando por los lugares de reunión, la comida y la música, hasta los eslóganes de campaña, las cuñas de radio y las imágenes de prensa. Se trata, en este caso, de un archivo que nos recuerda que el ejercicio de la política está en constante cambio, que los discursos no son anteriores o posteriores a la práctica, y que las normas y las costumbres de una sociedad tienen un papel importante en la elaboración y en el cumplimiento de las leyes.

Por su parte, la historia y la historiografía sobre las mujeres y sobre el feminismo también pueden encontrar allí nuevos puntos de enfoque que no partan del sectarismo y de la práctica anacrónica de sentar a los difuntos en el banquillo de los acusados. Los recortes de prensa que recolectó Esmeralda Arboleda no solo representan el material por el cual ella se enteraba de lo que ocurría en otras latitudes y fuente de la que se nutría para sus propias luchas políticas, sino que muestran claramente la manera como una sociedad se enfrentaba a algo realmente novedoso y que no tenía mayores antecedentes: la igualdad plena entre los hombres y las mujeres. Las páginas de los periódicos reportaban, desde distintas partes del mundo, los debates y los enfrentamientos que se dieron en diferentes áreas y bajo el techo de diferentes recintos, discusiones acaloradas que contaron con la participación de hombres y mujeres apostados indistintamente en los diferentes bandos, y que a pesar de esto, fue una lucha pacífica, fructífera y, sobre todo, verdaderamente revolucionaria frente a los horrores bélicos y las decepciones ideológicas que se presenciaron durante el siglo XX. De manera que en el Archivo Esmeralda Arboleda se guardan vestigios de esos tiempos en los que no solo se trataba de una lucha de carácter mundial entre hombres y mujeres, liberales y conservadores, Iglesia y Estado, sino del ser humano y sus costumbres. Evento no menor que por su propia naturaleza estuvo constituido de contradicciones que ni la misma democracia ha podido enfrentar, contradicciones que Esmeralda Arboleda parece haber identificado plenamente y que hoy representan un reglón principal en nuestra agenda: la pornografía, el aborto, la relación tiempo-trabajo-hogar, la desintegración de la familia, la desorientación juvenil, etcétera.

Desde el punto de la historia social y cultural el Archivo Esmeralda Arboleda significa una muestra representativa sobre los cambios y las continuidades que se experimentaron a lo largo del siglo XX. La misma figura de Esmeralda Arboleda podría llegar a servir como caso de estudio mediante el cual se dé cuenta, por ejemplo, de la transformación de viejos oficios, la aparición de nuevas profesiones, la mutación y la adaptación de ciertas prácticas, el abandono o la apropiación de algunas costumbres. Rastrear las relaciones familiares y de parentesco sobre la base de las prácticas económicas de principios del siglo XX nos podría arrojar nuevas luces sobre la inserción de la mujer en la educación y a los oficios modernos: en momentos en que el trabajo y la herencia familiar se trasmitía —idealmente— a través del varón primogénito, una familia acaudalada que solo tuvo mujeres, como fue el caso de la familia Arboleda, pudo encontrar en la educación un medio para perpetuarse. Ya como abogada, sus primeros ejercicios estuvieron dirigidos al servicio social, particularmente a la ayuda de menores desvalidos, una práctica que guarda estrecha relación con la antigua costumbre católica de la caridad y la beneficencia. Se trata entonces de una mujer moderna que a su vez representa el tránsito de una sociedad y su cultura, un caso en el que el investigador puede encontrar los vaivenes de la vida en la última centuria: aceleración en los viajes, en las comunicaciones, en las profesiones y, en consecuencia, en las relaciones sociales; nuevos niveles de individualidad, abandono de la familia extensa, de los apellidos maritales y de los negocios familiares; conquista del sufragio femenino, de la opinión pública y la educación superior; la aparición de nuevas modas, nuevos gestos, nuevos lenguajes y de nuevas formas de representación.

En últimas, entrar en contacto con este archivo significa vislumbrar la interacción de un sinnúmero de hombres y de mujeres, tanto en Colombia como en el mundo, en torno a una serie de temas que tuvieron relación con la vida política y social de Esmeralda Arboleda, los cuales representan una parte del devenir del siglo XX y lo que llevamos del siglo XXI.

Texto redactado por Ricardo Uribe

Ubicación física: 

Biblioteca Luis Ángel Arango, Sala de Libros Raros y Manuscritos

Número topográfico: 
MSS4225
Volumen: 

100 carpetas y 4 fotografías

Tema de colección bibliográfica:

Material complementario: 

Biografía de Esmeralda Arboleda Cadavid: http://enciclopedia.banrepcultural.org/index.php?title=Esmeralda_Arboleda_Cadavid

Publicaciones

Vallejo Mejía, M. (2018). La joya del movimiento feminista en Colombia. Boletín cultural y Bibliográfico, 52(94). Recuperado de https://publicaciones.banrepcultural.org/index.php/boletin_cultural/article/view/13058/13450