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Archivo fotográfico de Bucaramanga 1928-2012

Enviado por jsizaram el Jue, 07/19/2018 - 16:43

Pocos fotógrafos son tan conscientes de su testimonio para el futuro como Carlos Eslava Flórez. Todo fotógrafo sabe que al capturar un paisaje está preservando del paso del tiempo y la transformación aquello que representa; la distancia propia que él toma respecto de este entorno es lo que le da un grado de objetividad. No obstante, algunos artesanos como Carlos Eslava hicieron todo lo contrario, se acercaron a sus imágenes como un acto de apropiación, convirtiendo a su región –Santander– no sólo en su personaje principal, sino también en una inspiración sentimental. Es por ello que, tanto por el valor documental de sus imágenes como por el tratamiento estético, las fotografías de este santandereano son una pieza ineludible para comprender la historia de buena parte del siglo XX en la región donde creció y desarrolló todo su trabajo.

Carlos Eslava Flórez nació en 1935 en Socorro (Santander), pero creció en Onzaga, municipio del que se sintió oriundo. Su paso por los pueblos de San Gil, Zapatoca y Pamplona, donde realizó su bachillerato, hizo que conociera desde muy joven su región. A los 17 años, cuando regresó a Socorro, conoció a Gustavo Molina, discípulo del conocido fotógrafo colombiano Leo Matiz. Al ver al joven necesitando un trabajo, Molina lo llevó al laboratorio y allí comenzó la profesión en la que se mantuvo hasta el día de su muerte. Desde Socorro se trasladó a trabajar en el taller "Foto Astro" en Bucaramanga en el año de 1955 y, por varios años, aprendió de Molina los elementos necesarios tanto de la forma de fotografiar como de los resultados y el ejercicio del laboratorio.

Sin abandonar Santander, Carlos Eslava incursionó en diversos géneros fotográficos:  foto reportaje, eventos sociales y deportivos, retratos, paisaje y fotografía aérea. De la crónica pasó al retrato. A sus treinta años realizó el primer retrato cuando la Señorita Colombia, oriunda de Santander, regresaba a su tierra natal. Como comentó el fotógrafo en una de las últimas entrevistas realizadas para el diario “Vanguardia” en el año 2014, el desplante de la reina lo llevó a tomar fotos de la virreina, y desde allí comenzó a desempeñarse en este género. De la misma manera, según el propio Eslava comentó en el prefacio de su libro “Santander, mis mejores fotografías”, la fotografía de paisaje y las fotografías aéreas fueron llegando a partir de la cercanía de un norteamericano –de quien no supo su nombre– con quien entabló amistad y que lo invitó constantemente a su helicóptero, desde donde él, fascinado, capturaba lo que más podía de Bucaramanga, así como de toda la región.

El trabajo de reportaje gráfico fue publicado en los más importantes medios de la prensa nacional: El Espectador, El Tiempo, Cromos y la revista Deporte Gráfico. En Santander trabajó en el diario El Frente, pero la gran parte de su labor la dedicó al diario Vanguardia Liberal, al que hizo aportes significativos durante treinta años. Fue allí donde creó una sección llamada: "El fotógrafo fisgón" en la que una fotografía acompañaba un texto de su autoría. Desde esa columna semanal, Eslava sorprendía a los lectores con una crónica cotidiana de aquello que representaba un detalle de la región de Santander.

Respecto a sus fotografías, sin importar el género, la impronta local es evidente. Es un fotógrafo que evolucionó cerca de su propia gente y sus paisajes, que dejó un registro de lo cotidiano al servicio de una noticia o un evento, sin mayores pretensiones que las de hacer una fotografía justa. Esto no significa que no haya grandes logros estéticos, como lo es su trabajo paisajístico, o impresionantes fotografías en géneros como la fotografía deportiva en la que capturó en plena acción a deportistas de Santander. Es desde esa mirada local que adquiere un tratamiento particular, pues sin abandonar el blanco y negro, es posible comprender la identidad de su departamento y la transición que tuvo en las casi cinco décadas que fueron capturadas por la lente de Carlos Eslava.

En cuanto al paisaje, las fotografías aéreas, los panoramas y las imágenes de los pueblos resultan de gran interés. Las diferentes obras sobre el Cañón del Chicamocha tienen un gran tratamiento estético. La evolución de diferentes edificios, como las imágenes de la Universidad Industrial de Santander o de las diferentes iglesias en pueblos y ciudades de la región, es también un hecho destacado en su obra. Pero sin duda lo que más interesaba a la mirada de Carlos Eslava era la gente. Tanto los retratos realizados en estudio como los de transeúntes encontrados en las calles de los pueblos o el campo demuestran su cercanía a lo que representaba, como si fuese invisible a todo lo que sucedía a su alrededor.

El Banco de la República tiene cuatro fondos disponibles para consultar: El FT3338, consistente en dos álbumes con 475 fotografías a blanco y negro, en el que se encuentra todo lo relacionado a fotografía aérea, panorámica, urbanística y arquitectónica de Santander. El FT3342, contiene 291 fotografías que exhiben el trabajo excepcional del fotógrafo, pues incluye fotografía paisajística y de naturaleza en diferentes lugares de Colombia, así como monumentos históricos, y recorridos de ciudades como Cartagena. El FT3327 recoge fotografías de Santander entre 1950 y 2000 en un álbum cuyas fotografías están debidamente identificadas. Además de las imágenes de Bucaramanga que incluyen calles, construcciones arquitectónicas y población que se pueden encontrar en los otros fondos, resaltan las imágenes de municipios como Barrancabermeja y Barichara, las fotos del río Carare y también algunas fotografías de campesinos de la región. Por último, el material recogido en DVDR0066 consiste en 412 fotografías digitalizadas, diferente al contenido compilado en formato físico. Hay que resaltar que este no es sólo un archivo "de" Carlos Eslava sobre Santander, sino también una recopilación que el mismo fotógrafo recogió diligentemente para que las futuras generaciones pudieran tener testimonio de las diferentes transformaciones que Santander, y particularmente Bucaramanga, ha vivido desde la segunda mitad del siglo XX.

Este archivo es una fuente importante sobre la evolución urbana y rural; la historia de la prensa gráfica; la historia social y deportiva, y la vida cotidiana del departamento de Santander en la segunda mitad del siglo XX y la primera década del siglo XXI, pues como lo decía el diario Vanguardia Liberal en la fecha de su fallecimiento, el 14 de abril de 2014, sus fotografías "se convierten en la mejor herencia que él le deja a Santander".

Texto redactado por Carlos Rojas Cocoma

Ubicación física: 

Biblioteca Luis Ángel Arango. Sala de Libros Raros y Manuscritos.

Número topográfico: 
FT 3327, FT 3338, FT3342, DVDR0066
Volumen: 

FT3327: 1 álbum con 250 fotografías B/N, FT3338: 475 fotografías B/N y 1 índice de fotografías, FT3342: 291 fotografias Diario manuscrito. J. shabel: álbum con 20 hojas manuscritas, una hoja suelta y una lámina a color, DVDR0066: 412 fotografías B/N y color organizadas en 2 DVD

Tema de colección bibliográfica: