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Un arquitecto una obra

Fray Domingo de Petrés y el Observatorio Astronómico de Bogotá

DOMINGO de Petrés nació en el poblado del mismo nombre en 1759. Fue bautizado con el nombre de José Vicente Pascual Domingo Buix. Según los autores consultados1, se inició tempranamente en los oficios de la albañilería junto a su padre, Vicente Buix. Se incorporó a la orden de los Capuchinos en 1779, cambió su nombre al de Fray Domingo Petrés y profesó su vocación religiosa en 1780. Por sus conocimientos ejerció en construcción en su comunidad antes de trasladarse a la Nueva Granada, en 1792. Poco se sabe de su formación más avanzada en el campo de la arquitectura, pero se supone que se basó principalmente en la lectura de textos y tratados, especialmente de matemáticas.

Los primeros encargos de Fray Domingo de Petrés tuvieron que ver con la conclusión del templo de San José de las Capuchinas, hoy La Capuchina, en Santa Fe de Bogotá, obra que fue el comienzo de una intensa actividad como arquitecto en la que se destacan cinco catedrales, la de Santa Fe de Bogotá, actual Catedral Primada; la de Chiquinquirá en Boyacá; las de Zipaquirá y Facatativá en Cundinamarca y la de Santa Fe de Antioquia. Su trabajo incluye tam-bién la iglesia de Santo Domingo y el Observatorio Astronómico en Bogotá, la iglesia parroquial de Guaduas y el Puente del Común en Chía, Cundinamarca. Intervino, además, en muchas otras edificaciones, como por ejemplo en la restauración y ampliación de la iglesia de San Francisco de Santa Fe de Bogotá cuya torre también proyectó. Petrés falleció en esta ciudad en 1811.

El Observatorio Astronómico de Bogotá es una obra única en su género. Fue el primero que se construyó en el territorio hispanoamericano gracias a la iniciativa de José Celestino Mutis como parte del proyecto ilustrado de la Expedición Botánica. Tiene la forma de una esbelta torre de tres pisos de altura compuesta por dos cuerpos, uno octogonal, que alberga las salas de trabajo, y uno cuadrado, que aloja la escalera en espiral que sube a la azotea de observación, hoy cubierta por una cúpula metálica. El segundo piso del cuerpo principal se encuentra cubierto por una espléndida bóveda semiesférica de 27 pies de diámetro, en cuyo centro hay un orificio que permite el ingreso de un rayo de sol que se proyecta sobre el piso del salón. La arquitectura del Observatorio puede clasificarse dentro del neoclasicismo, que a inicios del siglo XIX llegó a América como parte del pensamiento ilustrado que ya se hacía presente en la arquitectura española del momento.

 

 

Fecha de prublicacion: 
Domingo, Noviembre 19, 2017 - 18:00
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